Muere Harold Ramis, pilar de la comedia estadounidense

Guionista de 'Desmadre a la americana' (1978), protagonista de 'Los cazafantasmas' (1984) y director de 'Atrapado en el tiempo' (1993), una de las voces más influyentes de la comedia estadounidense ha muerto a los 69 años. Por DANIEL DE PARTEARROYO

24 de febrero de 2014

Cualquier enumeración de títulos imprescindibles de la comedia cinematográfica de las últimas décadas cuenta con su nombre varias veces. El director, guionista, productor y actor Harold Ramis ha muerto a los 69 años, según informa Chicago Tribune, diario de su ciudad natal.

Ramis comenzó su carrera como humorista en obras de teatro paródicas, escribiendo textos cómicos para periódicos como Chicago Daily News o la revista Playboy. En Chicago entró a formar parte del grupo de improvisación Second City, mítica agrupación por la que también pasarían John Belushi, Bill Murray, Dan Aykroyd o John Candy, sus compañeros en la renovación del cine cómico de Hollywood desde finales de los 70 y durante toda la década de los 80. Tras curtirse en shows de sketches y programas de radio, el primer pilar de la revolución llegaría con la fundacional Desmadre a la americana (1978). Dirigida por John Landis, escrita por Ramis junto a sus compinches de la revista satírica National Lampoon y con John Belushi como bomba de relojería entre el reparto, una nueva generación de peterpanes gamberros (¿te suena?) propensos al absurdo y la escatología cambió a golpe de toga la textura y el target (bienvenidos, universitarios con ganas de juerga) de la comedia de Hollywood hasta nuestros días.

El siguiente guión de travesuras juveniles sería Los incorregibles albóndigas (Ivan Reitman, 1979) con Bill Murray de protagonista en la primera de seis gozosas colaboraciones entre ambos. Como El club de los chalados (1980), la ópera prima de Ramis en la realización y una de sus marcas indelebles en el cine de los 80. Las otras son El pelotón chiflado (Ivan Reitman, 1981), Las vacaciones de una chiflada familia americana (1983), una nueva colaboración con Chevy Chase con guión de John Hughes, y, por supuesto Los cazafantasmas (Ivan Reitman, 1984) y su secuela (Reitman, 1989), que además de escribir protagonizaba como el erudito Egon Spengler. Fueron la unión perfecta de gran parte de la troupe y dieron lugar a tal legión de fans que desde entonces se ha tentado en varios ocasiones con una tercera entrega.

Atrapado en el tiempo (1993) pasará merecidamente a la historia como la gran obra maestra de Ramis. La perversa paradoja espacio-temporal de esta comedia metafísica es fuente inagotable de curiosidades y detalles como ninguna otra. Desde luego, el autor no logró alcanzar de nuevo su nivel durante el resto de su carrera, que poco a poco se fue diluyendo entre productos de recuerdo amable (Mis dobles, mi mujer y yo, 1996), despuntes de éxito comercial alejados del nervio de antaño (Una terapia peligrosa, 1999; y secuela, 2002) y títulos con los que quizá sea mejor pasar página (Al diablo con el diablo, 2000; Año uno, 2009). Con todo, la inesperada desaparición del cineasta supone decir adiós a uno de los padres fundadores de la que todavía hoy sigue siendo la formulación más prolífica y reconocible de la comedia estadounidense.

Más noticias de cine, próximos estrenos y series de televisión en CINEMANÍA.