Muere el actor Louis Jourdan

El actor francés, que hizo el grueso de su carrera en Hollywood con 'Carta de una desconocida', 'Gigi' o 'Octopussy', ha fallecido a los 93 años en su casa de Beverly Hills.

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16 de febrero de 2015

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  • Bajo la identidad de un sofisticado pianista, encarnó el ideal inalcanzable y cautivador que, sin saberlo, marcaría para siempre la vida de la enamorada Joan Fontaine en Carta de una desconocida (1948), la delicada adaptación de Max Ophüls sobre la novela de Stefan Zweig. El actor francés Louis Jourdan, quien paseó su elegancia europea por el Hollywood de finales de los años 40 hasta los 60 antes de acabar recalando en la televisión, falleció el domingo a los 93 años en su casa de Beverly Hills, según ha comunicado la agencia France Press.

    Jourdan nació en Marsella en 1921 y desde pequeño se interesó por el arte de la actuación. La Segunda Guerra Mundial saboteó sus primeros intentos por debutar en el cine, interrumpiendo y anulando la filmación de las películas en las que era contratado. Obtuvo sus primeros trabajos en la Francia libre, hasta que su padre fue detenido por la Gestapo. Meses después logró escapar y ambos se unieron la Resistencia francesa. Tras la liberación, fue el superproductor David O. Selznick quien lo descrubrió en un filme francés y se lo llevó a Hollywood. Allí lo recibió Alfred Hitchcock con El proceso Paradine (1947) y un año después le llegaría la oportunidad de despuntar con Carta de una desconocida. Volvería a coincidir con Joan Fontaine en Tres historias de amor (1953), adaptación de relatos del Decamerón por Hugo Fregonese.

    En 1949 participó en la Madame Bovary de Vincente Minnelli, quien unos años más tarde le dio el papel más exitoso de su carrera en el musical multipremiado Gigi (1958), protagonizado por Leslie Caron. Antes llegarían títulos tan rescatables como La mujer pirata (Jacques Tourneur, 1951), Rue de l’Estrapade (Jacques Becker, 1953), El diabólico señor Benton (Andrew L. Stone, 1956), El cisne (Charles Vidor, 1956) o La pequeña B.B. (Pierre Gaspard-Huit), uno de los vehículos tempranos al servicio de Brigitte Bardot.

    A Billy Wilder le chiflaba la suavidad del acento europeo de Jourdan y lo usó dos veces como narrador: en Ariane (1957) e Irma la dulce (1963). A partir de los años 70 la actividad profesional del actor se centró en la televisión, pero todavía tuvo oportunidad de dejar su huella en dos registros amoldados a la nueva cultura popular: como el mad doctor de la muy mal considerada La cosa del pantano (Wes Craven, 1982) y como el villano Kamal en Octopussy (John Glen, 1983), una de las aventuras más excesivas y autoparódicas de James Bond.