Crónica de un amor: las películas clave de Lucía Bosé

15 títulos indispensables con los que recordar el sofisticado legado artístico de un auténtico animal cinematográfico del cine europeo.

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23 de marzo de 2020

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  • Temía que la posteridad la recordara como mujer de un famoso torero, pero Lucía Bosé hizo méritos más que sobrados para ser considerada una actriz clave del cine italiano y español del inicio de la segunda mitad del siglo XX. A la hora de su muerte con 89 años, debemos recordar que trabajó con algunos de los cineastas más importantes de Europa y forjó una filmografía llena de interés, donde abundan las joyas.

    “Eres un animal cinematográfico”, cuenta en sus memorias que le dijo Luchino Visconti cuando la conoció: tenía 16 años y trabajaba en una pastelería. Bosé tuvo un apasionado romance con el director de Muerte en Venecia, pero fue el debut en el largo de Michelangelo Antonioni, otro indispensable del cine italiano, lo que impulsó su carrera: Crónica de un amor (1950), un romance oscuro que protagonizó el mismo año de su debut en la pantalla con la neorrealista Non c’è pace tra gli ulivi (Giuseppe De Santis, 1950).

    Además de Crónica de un amor, a continuación te ofrecemos una selección con las películas clave de la filmografía de Lucía Bosé.

    La señora sin camelias (1953)

    Segunda colaboración con Michelangelo Antonioni, donde protagoniza el auge y caída de una actriz que pasa de ser dependienta en una tienda a convertirse en gran estrella cinematográfica para acabar fracasando en lo profesional y lo sentimental.

     

    Muerte de un ciclista (1955)

    Obra maestra del cine español, dirigida por Juan Antonio Bardem y no muy querida por la censura franquista. En ella, Lucía Bosé y Alberto Closas son una pareja adúltera que atropella accidentalmente a un ciclista. Para que no se descubra su romance, se dan a la fuga y comienzan a preocuparse por los cabos que hayan podido quedar sueltos.

     

    Así es la aurora (1956)

    Drama negrísimo con el que Luis Buñuel regresó a Europa por primera vez desde su exilio en México. Bosé interpreta a Clara, el tercer vértice de un trágico triángulo amoroso atravesado por la explotación obrera.

     

    El testamento de Orfeo (1960)

    La obra final de Jean Cocteau contaba con cameos de amigos del artista, como Pablo Picasso, Brigitte Bardot o Charles Aznavour, y también con una breve aparición sin acreditar de Lucía Bosé junto a su entonces marido, el torero Luis Miguel Dominguín.

     

    Nocturno 29 (1968)

    Primer largo de Pere Portabella, escrita junto al poeta Joan Brossa, donde diversos personajes realizan tareas mundanas sin apenas más relación que la observación de la actividad humana.

     

    Sotto il segno dello scorpione (1972)

    Uno de los títulos más estrafalarios de los hermanos Taviani se traslada a tiempos prehistóricos (pero de aquella manera) para montarse una parábola sobre la condición humana y las relaciones sociales con una tribu que se queda sin hogar tras la erupción de un volcán.

     

    Fellini Satiricon (1969)

    El esperpento felliniano a partir de Petronio contó con una breve colaboración de Lucía Bosé como matrona suicida.

     

    Del amor y otras soledades (1969)

    Justo antes de sus famosas obras de no ficción de la década de los 70, Basilio Martín Patino dirigió este drama que ofrecía un crudo retrato de las relaciones sentimentales en la burguesía de la España de la época a través de una crisis matrimonial fulminante.

     

    Nathalie Granger (1972)

    Lucía Bosé compartió junto a Jeanne Moreau el protagonismo de una de las propuestas más conmovedoras de Marguerite Duras: dos mujeres asisten a las noticias sobre la desaparición de un niño mientras deben aguantar a un vendedor pesado encarnado por Gérard Depardieu.

     

    Ceremonia sangrienta (1973)

    En la primera incursión en el fantástico del director de No profanarás el sueño de los muertos, Lucía Bosé encarna a una descendiente de Erzsébet Báthory, más conocida como la condesa sangrienta por su afición a asesinar jóvenes vírgenes con la intención de arrebatarles su juventud.

     

    Manchas de sangre en un coche nuevo (1975)

    Después de encerrar a José Luis López Vázquez en La cabina, Antonio Mercero volvió a llevar al actor al límite en este morboso thriller sobre un tipo que no presta ayuda en un aparatoso accidente de carretera porque teme manchar de sangre la tapicería de su coche nuevo; un regalo caro de su mujer, interpretada por Lucía Bosé. Las cosas no salen como él espera, claro.

     

    Lumière (1976)

    Su amiga Jeanne Moreau la convocó para participar el que fue el debut en la dirección de la actriz francesa. Una película hogareña sobre, precisamente, una estrella de cine que reúne a sus mejores amigas en su mansión de veraneo.

     

    La cartuja de Parma (1982)

    Tercera colaboración con Mauro Bolognini —antes estuvieron Metello (1970) y Por las antiguas escaleras (1975)—, con forma de miniserie para adaptar la obra magna de Stendhal. Bosé encarna a la decadente marquesa del Dongo, madre del héroe de la novela, el patricio Fabrizio.

     

    Brumal (1988)

    Adaptación de Los altillos de Brumal, de Cristina Fernández Cubas, a cargo de Cristina Andreu, sobre los vínculos entre una madre y una hija.

     

    El niño de la luna (1989)

    Perversión fantástica made by Agustí Villaronga, donde la actriz es la directora de una suerte de organización científica que busca canalizar la energía lunar de un recién nacido a quien se considera la encarnación de un dios.

    Muere la actriz Lucía Bosé

    La actriz y cantante italiana ha fallecido a los 89 años a causa de una neumonía.