Las diez películas preferidas de Taika Waititi

Y lo que más le va al director neozelandés es el cine norteamericano, sobre todo grandes clásicos de los 70.

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23 de enero de 2020

De actualidad gracias a Jojo Rabbit nominada a seis Oscar, y aunque no es uno de los finalistas a mejor dirección sí que lo está como productor en el apartado de mejor película y también como guionista. El director y actor neozelandés Taika Waititi se encuentra en el mejor momento de su carrera.

Uno de los creadores de la divertidísima parodia vampírica Lo que hacemos en las sombras, la película de 2014 y la serie, dirigirá Thor: Love and Thunder, tiene en posproducción Next Goal Wins con Michael Fassbender y Elisabeth Moss, y su nombre suena para ponerse tras las riendas de una nueva película del universo de Star Wars.

Lo dicho, uno de los directores del momento. Pero en 2017, a pocos meses de que se estrenara Thor: Ragnarok, formó parte de una encuesta de la revista británica Empire en la que eligió sus diez películas preferidas de todos los tiempos. Así que aquí va una buena muestra de la cinefilia de Taikiki.

El graduado (1967). La de Mike Nichols es también una de las películas más queridas por los críticos norteamericanos. La historia del joven Benjamin (Dustin Hoffman) seducido por una mujer casada (Anne Bancroft), para después enamorarse de la hija de ella (Katharine Ross) marcó una época.

¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú (1964). No podía faltar una parodia, y además realizada por Stanley Kubrick, en este caso a la Guerra Fría y el temor al holocausto nuclear. Obligado es mencionar a un Peter Sellers que llegó a interpretar a tres de los personajes, un oficial norteamericano, un científico de pasado nazi y al mismísimo presidente de los Estados Unidos.

Harold y Maude (1971). Una de las mejores, y más raras, historias de amor que nos ha dado el cine, la de un joven de 22 años (Bud Cort) con una anciana de 79 (Ruth Gordon). Ambos obsesionados por la muerte (a él le encanta escenificar su suicidio de todas las maneras posibles), y en un relato que terminaba siendo un canto a la vida.

Luna de papel (1973). Padre e hija en la vida real y también en la ficción de este recorrido a través de la Norteamérica de la Gran Depresión de los años 30. Ryan O’Neil interpretó a un embaucador vendedor de Biblias y Tatum O’Neal a su pequeña hija de nueve años. Dirigida por Peter Bogdanovich, es otra de las películas más emblemáticas del cine estadounidense de los años 70.

Malas tierras (1973). No menos reconocida es la ópera prima de Terrence Malick con dos jóvenes amantes, interpretados por Sissy Spacek y Martin Sheen, finalmente unidos por un crimen y obligados a huir como fugitivos. Malick ya hizo gala de su lirismo y cuidadísima puesta en escena, además de exhibir una de sus temáticas preferidas, la de la vida en la naturaleza en contraste con la mezquindad de los seres humanos y la supuesta civilización.

Alicia ya no vive aquí (1974). Y no menos curioso es que su película preferida de Scorsese no sea una de mafiosos, o de taxistas paranoicos y justicieros, o de boxeadores… sino la odisea de una madre soltera dispuesta a dejar atrás una mediocre existencia para intentar cumplir sus sueños. La protagonista, una Ellen Burstyn que ganó el Oscar.

Días del cielo (1978). Y de nuevo Terrence Malick, en su segundo largometraje, y un relato de personajes que intentan ganarse la vida cómo pueden en la Norteamérica de 1916, sea recogiendo las cosechas de trigo o aprovechando otras oportunidades que les puedan llegar (por ejemplo, un matrimonio de conveniencia). Richard Gere y Brooke Shields fue su pareja protagonista, pero el Oscar se lo llevó el español Néstor Almendros por la dirección de fotografía.

Stalker (1979). Hablar de Andrei Tarkovsky y de ciencia-ficción es meternos en terrenos muy crípticos, y esos eran precisamente los de “La zona”. Abierta a múltiples interpretaciones y simbologías, para tratar sobre todo de lo humano. Es una de las obras maestras del cineasta ruso.

Los cazafantasmas (1984). “Si hay algo extraño, en tu vecindario / A quien llamaras? (cazafantasmas) / Si hay algo extraño, y no tiene buena pinta… / A quien llamaras? (cazafantasmas)” ♫… Y una alegría encontrarse también con un divertimento puro y duro. Más ligero, sí, pero igualmente extraordinario. Todo un clásico ochentero.

Memories of Murder (2003). Ser detective de la policía en Corea del Sur, en cuanto a medios y métodos, no es nada fácil, especialmente a mediados de los ochenta, donde arranca la acción. Y si no que le pregunten a la pareja protagonista que intentará dar con un asesino en serie. Un caso que parece no tener fin y una película excepcional de Bong Joon-ho, también de actualidad por Parásitos (y él sí que ha recibido una nominación al Oscar como director) que dinamitaba desde dentro los códigos del thriller.