Las 10 películas más violentas de 2013

Otro momento imprescindible de nuestro repaso de fin de año: la lista donde te recordamos tiroteos, decapitaciones y otros momentos impactantes. Por YAGO GARCÍA

21 de diciembre de 2013

Ya hemos nos hemos desquitado de las películas más decepcionantes de 2013, para después rendir tributo a aquellas que más nos han sorprendido durante estos doce meses. ¿Qué nos falta para completar las listar heterodoxas que se marca CINEMANÍA cada diciembre? Pues, como manda la tradición, recordar los filmes más violentos del año que se acaba. Si en nuestra edición de 2012 contamos con un Brad Pitt pistolero (Mátalos suavemente), con el bodorrio zombie de [REC] 3: Génesis y con los rigores jurídicos de Dredd, esta entrega de nuestro informe más sangriento no va a ir a la zaga. En tus manos tienes una exhibición de atrocidades donde se dan cita lo popular y lo culto, y las películas carne de Oscar con filmes de serie B sobrados de desparpajo. ¿Estás preparado para enfrentarte a sus imágenes?

Sólo Dios perdona




¿Por qué nos ha impactado? El público y la crítica han mostrado división de opiniones (por decirlo piadosamente) ante la segunda gamberrada conjunta de Nicolas Winding Refn y Ryan Gosling. Sólo una cosa ha unido a fans y detractores por igual: este noir a la tailandesa deja a Drive, sus cabezas reventonas y sus martillazos a la altura del betún. El policía Vithaya Pansringam se lleva la palma, ofreciendo todo un nasi goreng de agujas en los ojos y machetazos mutiladores, pero el protagonista tampoco se queda corto, al tomarse esas cosas del complejo de Edipo y la regresión al seno materno un poco por lo literal. Vosotros nos entendéis.

Django desencadenado 




¿Por qué nos ha impactado? Aunque la zozobra valorativa en torno a la última de Tarantino no ha llegado a las alturas de Sólo Dios perdona, estamos ante otra de esas películas que aúnan la opinión colectiva cuando se trata de reconocer su cociente de salvajismo. Así, mientras casi todos añorábamos las artes de Sally Menke al montaje, los tiroteos de Jamie Foxx y Christoph Waltz, las flagelaciones y, sobre todo, los combates de mandingos organizados por el massa Leonardo DiCaprio nos recordaban que Quentin sigue siendo el de siempre. Recordemos, además, que desde Reservoir Dogs y su oreja cortada el genio de la gran mandíbula no había hallado una imagen lo bastante desagradable como para optar por insinuarla fuera de campo. 

Tú eres el siguiente




¿Por qué nos ha impactado? Mientras que, partiendo de presupuestos similares, The Purge: La noche de las bestias quedaba como un trabajo algo santurrón (si bien estimable), esta película conseguía sacarle punta al subgénero de las casas sitiadas a base de humor, desparpajo y retorcimiento. Aparte de su salero para mostrar apuñalamientos, descalabramientos y otras cosas desagradables que acaban en “-miento”, Tú eres el siguiente conseguía imbricar en dichas atrocidades esa vergüenza ajena que sólo se experimenta en las cenas familiares, cuando todo el mundo se ha tomado unas copas de más y los trapos sucios salen a relucir. Qué pena que la película haya llegado a España nada menos que dos años después de su estreno en EE UU.

Turistas



 
 

¿Por qué nos ha impactado? En comparación con otros títulos de este informe, las escenas violentas de Turistas son menos abundantes, y están más espaciadas a lo largo del metraje. ¿Por qué, pues, la incluimos aquí? Pues por su verosimilitud, su humor negro y su forma de resultar imprevisibles a la par que grimosas. Bueno, y también porque Alice Lowe y Steve Oram no dejan de resultar entrañables (a su manera) mientras siembran de cadáveres los lugares con encanto más cutres de Inglaterra. En algo se tenía que notar que Edgar Wright, ese maestro del costumbrismo bilioso, está entre los productores del filme.

Posesión infernal (Evil Dead)




¿Por qué nos ha impactado? Echar de menos a Bruce Campbell, su motosierra, sus muecas y sus one liners es un recurso demasiado fácil al abordar este remake. Y, también, una forma de esquivar lo fundamental: aquel filme que Sam Raimi (aquí, productor) y sus amiguetes estrenaron en 1981 no era una comedia de terror, sino una película gore con todas las de la ley. Un espíritu que, con un ojo puesto en las páginas del Naturyam Demonto, recupera la versión de 2013. Por otra parte, siempre es agradable comprobar que cierto árbol con las ramas muy largas sigue resultando repulsivo pese a los años.

12 años de esclavitud




¿Por qué nos ha impactado? Exacto: otra película sobre los EE UU pre-Guerra de Secesión, con sus campos de algodón, sus mansiones señoriales y sus mugrientos barracones donde se hacinaban los esclavos entre jornada extenuante y sesión de latigazos. Si las penalidades del pobre Chiwetel Ejiofor y los arrebatos asesinos de Michael Fassbender (uno de los villanos más memorables de la historia del cine) no te parecen suficientes para verla en este informe, baste recordar escenas como la del linchamiento o a esa Lupita Nyong’o reducida metódicamente al estado de piltrafa humana. Y todo ello, además, recogido de un caso real. Vaya, parece ser que Lo que el viento se llevó no cuadraba como recreación histórica.

Riddick




¿Por qué nos ha impactado? Preparando esta película, Vin Diesel y David Twohy avisaron de que el mal sabor de boca que dejó Las crónicas de Riddick iba a desaparecer a base de tortazos. Y, efectivamente, Riddick resultó ser un remake encubierto de Pitch Black (la película de 2000 que vio nacer al personaje) sólo que en más grande, más bruto y con más presupuesto. Aparte de su recreación de un mundo hostil, el filme nos obsequia con gran cantidad de momentos que podrían pasar a la historia por lo cafres: si no sentiste una mezcla de repulsión e hilaridad al ver el destino del personaje de Jordi Mollà, o no tienes ningún amor por el cine de género, o eres furiano.

Parker




¿Por qué nos ha impactado? Bueno, vale: tratándose de una película protagonizada por Jason Statham, tampoco vamos a esperar un recital de cortesía victoriana. Pero es que, en esta ocasión, ‘The Stath’ ha rizado el rizo: las coreografías de destrucción que el británico calvo desarrolla en algunas escenas son toda una oda al ‘cuanto más, mejor’, y a esa tradición de cierto cine de artes marciales, según la cual cualquier elemento decorativo o utensilio doméstico pueden ser usados como arma homicida. Y nosotros, tan contentos.

Prisioneros




¿Por qué nos ha impactado? Que un amante padre de familia temeroso de Dios puede ser la más carnicera de las bestias es algo que el cine nos ha recordado muchas veces: basta con recordar cómo se ponían a veces Charles Bronson y Chuck Norris. Ahora bien, Prisioneros nos hizo recordar esto con peculiar intensidad mostrando la interacción entre un Hugh Jackman rabioso, sus puños y la cara del pobre Paul Dano. Puede que los Globos de Oro se hayan olvidado de esta película, pero nosotros tardaremos mucho en quitárnosla de la cabeza.

La herida




¿Por qué nos ha impactado? Como viene siendo habitual, reservamos el último puesto de la lista para un filme que, en vez de los descoyuntamientos de rigor, emplea un arma más sutil: la violencia psicológica. Y, aunque este año competían expertos en la materia como Michael Haneke (Amor), Manuel Martín Cuenca (Caníbal)  y Joachim Lafosse (Perder la razón), esta película se lleva la palma gracias a Marian Álvarez, su gesto crispado y esos tormentos que la atenazan. En ocasiones, una película puede resultar horripilante no debido a lo que nos muestra, sino a lo que no nos deja ver.

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