La vampírica ‘Bliss’ y otras seis recientes y fantásticas películas a reivindicar

Fuera del umbral del género fantástico 'mainstream', lo han tenido crudo para llegar a las salas de cine, aunque reconocimientos no les han faltado.

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30 de enero de 2020

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  • Joe Begos está labrándose poco a poco una merecida fama entre los amantes del fantástico. Debutó con Casi humanos (2013), siguió con Poder mental (2015) y el año pasado nada menos que dos películas, la muy disfrutable VFW en la que un reducido grupo de mercenarios era asediado por una horda de yonquis punk y mutantes (!), en una gozosa reinterpretación del wéstern clásico Río Bravo de Howard Hawks o Asalto a la comisaría del distrito 13 de John Carpenter, y Bliss que se estrena en un número muy limitado de salas el próximo viernes 7 de febrero.

    Y esta segunda es su película más radical y también la mejor hasta el momento. Una incursión arty, oscura, alucinógena y sórdida a más no poder en el género vampírico con una pintora de Los Angeles, Dezzy (Dora Madison, una de la intérpretes de VFW), que en su búsqueda de la inspiración quedará atrapada en las noches de drogas y sexo con sangre a borbotones. Hay vampiras, sí, pero Bliss trata sobre todo de la vampirización del artista por parte de la obra de arte que desea crear.

    Joe Begos confiesa haberse inspirado, o al menos esta vez, más que en Hawks o Carpenter en otro francotirador nada sutil y a contracorriente como es Gaspar Noé. Bliss forma parte de tantas otras notables o estupendas propuestas que les cuesta sudor y lágrimas llegar a las salas de cine pese a su reconocimiento, por parte de jurados y público de certámenes especializados. Aunque, afortunadamente, siempre queda el streaming.

    ‘Crudo’ (2016)

    Para estómagos fuertes, y es que el tema del canibalismo puede herir sensibilidades. Aquí sirve como metáfora sobre el sometimiento y también de rebelarse contra las reglas, y lo que está considerado tabú, a través de una muchacha que descubre tener un incontrolable impulso por comer carne, y si es un trozo de carne humana mucho mejor. El debut de la directora francesa Julia Ducournau fue contundente y adornado con un aspecto visual de qualité.

    Como platos fuertes (con su protagonista, Garance Marillier), una escena de depilación en las partes más íntimas entre hermanas y otra, al final, después de una noche de ¿placer? Premios: entre otros, el de la Semana de la Crítica de la sección paralela en Cannes, mejor película europea en Sitges y mejor dirección novel en el Fantastic Fest.

    ‘La perfección’ (2018)

    Y un placer culpable (seguramente no para todos) es lo que nos depara la película de Richard Shepard. Empieza teniendo pinta a drama envenenado en torno a la rivalidad y envidias entre dos chicas, virtuosas del violonchelo, para luego dar un vuelco hacia el cine romántico (que dura poco) y, poco después, a una granguiñolesca pesadilla.

    Para disfrutar con sus variados e imprevisibles giros de guion hasta llegar a un final rocambolesco y desatado. Es de esas propuestas que te sorprenden para bien o te decepcionan, pero que no deja indiferente. Entre nosotros se estrenó directamente en Netflix y se convirtió rápidamente en un acontecimiento viral. Premios: Mejor película no estrenada en cines según la asociación de críticos online (Online Film Critics Society).

    Mandy’ (2018)

    Una ecuación prácticamente imposible, conseguir el equilibrio entre elementos místicos y esotéricos, los propios de un filme de venganzas y un Nicolas Cage que encaje en todo ello, entre sectas asesinas y un esposo furibundo. Mandy se erigió en uno de esos pequeños títulos de culto del género cuando se estrenó en el Festival de Sitges de 2018, y de paso encumbró a su director, Panos Cosmatos (el hijo del también director George Pan Cosmatos) que ya había destacado con Beyond the Black Rainbow de 2010.

    Después de una buena parte del metraje de tono muy contenido, impagables son las escenas finales con Nicolas Cage sierra en mano o enfrentándonse al villano de turno. Premios: mejor dirección en Sitges y mejor producción independiente en los galardones de la Academia norteamericana de películas de ciencia-ficción, terror y fantasía.

    ‘Nación salvaje’ (2018)

    Sam Levinson ha triunfado con la polémica serie Euphoria de HBO. Drogas, sexo, traumas, depresiones, amores y adicciones en la era de una nueva generación que ha crecido con Internet, smartphones y las redes sociales. Y no tan lejos quedaba Nación asesina (Assassination Nation), en la que la divulgación masiva de los secretos e intimidades arrastrará a los ciudadanos de Salem (una población elegida no por casualidad) a una auténtica caza de brujas contra la supuesta autora del hackeo y sus amigas.

    Colorista, efectista, atrevida y rimbonbante. Toda una locura especialmente en sus escenas finales, las de la “cacería” de las chicas protagonistas. Tal vez resulte algo desproporcionada, pero es totalmente recomendable. Pese a ello, no ha recibido premios.

    ‘Revenge’ (2017)

    Tampoco se quedó corta ni perezosa en su debut la también directora francesa Coralie Fargeat en su incursión en el subgénero de “violación y venganza” (y que tan de boga estuvo en los 70). La pieza que se convertía en el blanco de tres ejecutivos aficionados de la caza era una sensual joven, amante de uno de ellos, durante un fin de semana en una lujosa casa en mitad del desierto. La velada terminará con ella humillada, apaleada y abandonada moribunda en mitad de la nada.

    Pero la cosa no acabará aquí, y sí muy mal para los tres machotes. Impagable la venganza que se tomará el personaje de Matilda Anna Ingrid Lutz en plan Rambo, e impresionante la escena en la que la protagonista recurre a una lata de cerveza para cauterizar una grave herida o un final, literalmente, bañado en sangre. Premios: también entre otros, mejor dirección en Sitges, y mejor dirección y actriz en el Nocturna de Madrid.

    ‘Upgrade (Ilimitado)’ (2018)

    Desde Australia una producción de acción y ciencia-ficción de escasos medios y máximo rendimiento, y que no le hace ascos al gore. Producida por Blumhouse y dirigida y escrita por el también actor Leigh Whannell (guionista en las sagas Insidous o Saw), tiene lugar en un mundo futuro próximo dominado por la tecnología. El protagonista, Logan Marshall-Green (de enorme parecido con Tom Hardy), es un tipo marcado por la tragedia.

    Después de ser asaltado por unos maleantes, un modesto mecánico sufre la muerte de su esposa y él mismo queda tetrapléjico. La buena (o mala suerte) hará que un misterioso individuo le ofrezca la posibilidad de poder recuperar la movilidad implantándose un prototipo de microchip dotado de Inteligencia Artificial que le confiere unas habilidades asombrosas. También será la manera en la que podrá iniciar su venganza. Notable tanto en su premisa como en su desarrollo, Upgrade tuvo que conformarse en España (y tantos otros países) con un estreno online, sin pasar antes por los cines. Premios: entre algún otro, el del público en el Festival de Sitges.

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