‘La biblioteca de los libros rechazados’, el homenaje de Bezançon a las librerías que cierran

El cineasta parisino Rémi Bezançon presenta La biblioteca de los libros rechazados, un homenaje al oficio literario disfrazado de thriller con sabrosas notas a pie de página

Por
11 de junio de 2019

Un misterioso bestseller firmado por un tal Henri Pick (de profesión, sus pizzas cuatro quesos), un crítico literario defenestrado y metido a obstinado sabueso, una editora novata ambiciosa y lianta y un asilo (más bien guardería) de originales huérfanos de negro sobre blanco comercial son los mimbres de La biblioteca de los libros rechazados, intriga detectivesco-literaria basada en la novela de David Foenkinos y dirigida con buena caligrafía por Rémi Bezançon (El primer día del resto de tu vida). Un filme que equilibra la balanza entre marketing y romanticismo en unos tiempos complicados para el gremio, incluso en Francia: “Hoy día todo está comercializado y prefabricado, especialmente un sector de tan delicada supervivencia como la literatura –comenta Bezançon-. La calidad de una obra debía bastar por sí sola, pero la marea publicitaria solo se ocupa de los superventas, cuando hay muchos libros pequeños que pasan desapercibidos. Así que esta película también sirve para reivindicarlos”. ¿Estamos entonces ante una declaración de amor a un oficio en vías de extinción? “Más bien es un homenaje a los libros, a los escritores y, sobre todo, a las librerías que cierran a diario ante el imperio de los Amazon, los Netflix, etc. Es una pena que cada vez nos comuniquemos menos cara a cara. El otro día leí que si los jóvenes dejaran de estar enganchados a las redes sociales podrían leer unos 200 libros más al año”, asegura el cineasta. 

Lamentos analógicos aparte, La biblioteca de los libros rechazados apuesta por un ritmo de thriller apacible también a la antigua usanza: “Me gusta salpicar mis historias con numerosas referencias literarias y cinéfilas como si fuese un juego de pistas, solo que en esta película buscamos al escritor y no al asesino. Este género permite una gran complicidad con el espectador, incluso cierto grado de caricaturización de los personajes”. ¿Incluyendo al protagonista, un sosias del mítico divulgador literario Bernard Pivot, encarnado por el siempre estupendo Fabrice Luchini? “Desde luego, aunque nosotros lo hemos avinagrado bastante más que el real. Luchini ha bordado un gran trabajo”, afirma Bezançon. El resultado es una película más fácilmente exportable que tantas otras llegadas del país vecino, aunque presuman de millones de espectadores oriundos: “No hay nada más universal que la literatura. Es cierto que el cine francés puede pecar de localista, sobre todo las comedias, pero también tenemos un buen sistema de protección en taquilla frente a Hollywood y unas leyes férreas contra la piratería. Nos gusta cuidar nuestro patrimonio cultural”, sentencia ufano. 

La biblioteca de los libros rechazados se estrena el 14 de junio.