El FBI recomienda a Rosanna Arquette cerrar su cuenta de Twitter

La actriz publicó un tuit disgustada por haber 'nacido blanca y privilegiada' y, ante la respuesta negativa de sus seguidores, la agencia le ha recomendado ponerse candado.

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09 de agosto de 2019

Las noticias sobre actores, actrices y personajes famosos en general que abandonan las redes sociales son bastante habituales; ya sea para dejar de perder el tiempo y centrarse en sus proyectos profesionales como ha hecho recientemente Channing Tatum o, por desgracia, como reacción a oleadas de insultos y acoso de seguidores tóxicos (la lista sería interminable). Sin embargo, el caso de Rosanna Arquette es bastante peculiar. Después de publicar un tuit que ha generado respuestas agresivas, la actriz de Pulp Fiction ha decidido poner candado a su cuenta de Twitter (es decir, hacerla privada para quienes no fueran previamente seguidores suyos) por recomendación expresa del FBI.

“Lamento haber nacido blanca y privilegiada. Me repugna. Y siento mucha vergüenza”, tuiteó la actriz el 7 de agosto. Arquette, que cuenta con casi 90.000 seguidores en la red social, procedió poco después de publicar el tuit a hacerla privada.

Según afirma la actriz en unas declaraciones publicadas por The Wrap, fue una recomendación expresa del FBI lo que la llevó a poner candado a su cuenta de Twitter después del aluvión de respuestas que recibió su controvertido tuit. “Sí, la ha cerrado para protegerme. Me lo han dicho desde el FBI”, cuenta la actriz, sin entrar en más detalles sobre la recomendación de la agencia de investigación criminal.

En las mismas declaraciones, Arquette denuncia haber recibido multitud de respuestas “amenazantes y crueles” tras publicar su tuit. “En las redes sociales hay gente muy tóxica y agresiva. Ayer dije que me avergonzaba del color de mi piel. Tengo privilegios simplemente porque soy blanca. Me abochorna por toda la violencia que hay en EE UU y otros países racistas”.

La actriz, muy conocida por sus apariciones en películas como Jo, qué noche (1985), Buscando a Susan desesperadamente (1985), Pulp Fiction (1994) o Crash (1996), durante los últimos años ha ganado relevancia como activista por sus duras críticas contra el gobierno de Donald Trump, de quien ha dicho que “incita a la violencia racista”. Esto, así como haber sido una de las primeras actrices que denunciaron los abusos sexuales del productor Harvey Weinstein, la pusieron en el punto de mira de un tipo muy concreto de troll internauta contra quienes ahora ha tomado medidas de protección.