Ellos crearon los videojuegos de tus pelis favoritas

RoboCop, Desafío Total, Batman, Arma Letal… muchos de los mejores juegos basados en películas de los años 80 y 90 fueron desarrollados por la misma compañía: Ocean Software

Por
08 de marzo de 2016

En 2016 se cumplen 20 años de una de las adquisiciones más dramáticas de la historia de los videojuegos, la que se produjo cuando la compañía Infogrames compró Ocean Software Ltd, una de las empresas históricas de esta industria.

Ocean Software fue una empresa de Manchester creada en 1984 que pronto se convirtió en una de esas desarrolladoras en las que las leyendas del sector contaban que los creadores de videojuegos se encerraban a programar en la oficina durante días y días, sin contacto con el mundo exterior y sobreviviendo a base de latas de refrescos y pizzas.

Cierta o no la leyenda, la realidad es que en un negocio en el que los videojuegos basados en películas solían ser productos bastante poco trabajados que aprovechaban la fama del título para atraer a los compradores, Ocean supo darle una entidad propia al formato, potenciando la jugabilidad a base de centrarse en unos pocos (pero bien escogidos) pulsos de los guiones originales y haciendo títulos que no tenían nada que envidiar en calidad a las películas en que se basaban.

En 1985, cuando hacían tres años de la irrupción de los primeros videojuegos basados en  películas (El imperio contraataca o Indiana Jones y el arca perdida), Ocean desembarcó con Rambo, adaptación de la segunda parte de la saga protagonizada y coescrita por Sylvester Stallone donde el jugador retomaba el argumento de la cinta y controlaba a un John Rambo que debía infiltrarse en la jungla para sacar fotografías de un campo de prisioneros.

RAMBOFIRSTBLOOD

Aunque este Rambo electrónico no era más que una copia de un célebre juego japonés llamado Commando, sirvió para que la compañía británica se estrenara en el mercado de las adaptaciones, lanzando después otros juegos basados en las series El Halcón callejero, Corrupción en Miami y V o que adaptaban películas como Los Inmortales o Cobra; este último fue toda una obra de arte en su versión para ZX Spectrum, ya que que el programador Jonathan Smiff decidió alejarse del concepto original para hacer un juego totalmente nuevo que llenó de bromas y guiños paródicos (las vidas del protagonista se contaban con guantes de boxeo a lo Rocky Balboa). Gracias a su humor, el Cobra del ordenador de Sinclair es hoy un clásico de las plataformas y uno de los videojuegos más famosos de los 80.

COBRA

En 1987, la compañía apostó por convertir en videojuegos los éxitos Top Gun y CortoCircuito. El juego basado en la cinta de Tony Scott no destacó especialmente, pero CortoCircuito tuvo un curioso planteamiento al dividir la experiencia de juego en dos partes: una más adscrita a la videoaventura, donde había que ayudar a que el robot escapara, y otra en la que el juego se convertía más en una cuestión de habilidad y plataformas. Realmente no es que el hecho de subdividir el juego en dos partes fuera algo rompedor (de hecho, hubo casas, como la española Dinamic, especialistas en eso), es que su parte de aventura sorprende todavía hoy a los jugadores más sofisticados.

Precisamente, dos años después aparecería, de la mano de otro robot, uno de los mayores éxitos de la compañía. En RoboCop (cuyos derechos adquirieron solo con leer el guion de Edward Neumeier y Michael Miner), la desarrolladora de juegos creó uno de los mayores arcades de la historia de los ordenadores de 8 bits, un videojuego que se hizo tan popular que incluso se acabaría portando a videoconsolas, abriéndole a Ocean la puerta tanto a esos mercados tan difíciles como eran las consolas que llegaban de Japón, como a la nueva generación de ordenadores de 16 bits (Atari ST, Amiga y en menor medida, lo que en el momento solían llamarse “PC compatibles”). En su versión para Spectrum, el juego basado en la película de Verhoeven fue capaz de mantenerse durante año y medio como uno de los cinco videojuegos más vendidos en  las listas de Reino Unido.

CARGA ROBOCOP

Mike Lamb, responsable de la famosa versión de RoboCop, volvería en 1989 a trabajar en otra de las obras maestras de la empresa, Batman The Movie. Llamado así para diferenciarlo de dos programas anteriores basados en los cómics del Hombre Murciélago, el juego reproducía algunos de los momentos más conocidos de la película de Tim Burton e igual que sucedió con el programa de su compañero de la policía de Detroit, Batman se aupó muy rápido y durante mucho tiempo a las listas de más vendidos en todo el mundo, oscureciendo (incluso a día de hoy) a otra excelente adaptación lanzada aquel año, Los Intocables.

BATMAN

Para 1990, el logotipo de Ocean estaban tan asociado al de los videojuegos ligados a películas, que hasta llegaron a sacar un pack en Reino Unido en el que incluyeron RoboCop, Batman y dos juegos adquiridos a la competencia: Indiana Jones y la última cruzada y Cazafantasmas II. En España llegamos a ver una versión de esa compilación de juegos a la que el distribuidor español (ERBE Software) tituló De Cine.

Aunque el nivel de calidad de esos juegos era casi imposible de mantener, Ocean siguió apostando por las licencias de películas y puso su maquinaria a plena potencia para lanzar juegos como los basados en RoboCop 2, Razas de noche, Navy Seals, El Gran Halcón, Terminator 2, La Familia Addams , Desafío Total o Darkman, apuntándose con prácticamente todos ellos a la nueva aventura de conquistar el mercado de las videoconsolas. De hecho, en 1992, Ocean empezó a dar la espalda a su antiguamente propicio mercado de los ordenadores de 8 bits (que ya estaba desapareciendo) y lanzó para 16 bits y consolas portátiles un juego basado en Arma Letal que aprovechaba el estreno de la tercera parte de la trilogía creada por Richard Donner y Shane Black, y una aventura gráfica (un género muy de moda en los PC de la época) que transportaba la acción de Hook a la pantalla del ordenador (realmente no fue la única adaptación de la cinta de Spielberg, puesto que Ocean creó un juego tanto para NES y Game Boy, como uno para Commodore 64).

Solamente con la aparición de RoboCop 3, Ocean volvería brevemente al mercado de los 8 bits, creando un producto decepcionante y que estaba muy por debajo de las posibilidades que aún tenían los sistemas, especialmente si tenemos en cuenta que su famosa versión para los Amiga, Atari ST y PC fue uno de los primeros videojuegos en utilizar polígonos y entornos tridimensionales.

Con su salto a estas nuevas plataformas, Ocean fue cambiando de propuestas y cada vez desarrollaron menos y menos juegos basados en películas. En 1995 crearon los videojuegos que adaptaban la versión cinematográfica de Los Picapiedra y Waterworld, juego que tuvo el honor de ser la única adaptación del cine comercializada para Virtual Boy, la fallida consola con la que Nintendo quiso dar algún primer tímido paso en el mundo de la realidad virtual.

Ninguno de estos títulos fue un éxito comparable a los de los mejores momentos de la compañía y en 1996, esta joya del software británico fue comprada por una empresa francesa, Infogrames. Curiosamente, el último juego que el equipo de Ocean iría a lanzar con el nombre de su antigua empresa sería la adaptación para Nintendo 64 y PlayStation de Mission: Impossible. Desde luego, toda una broma del destino.

¿Están preparando Sylvester Stallone y Robert Rodríguez un reboot de ‘Cobra’?

No es el único proyecto que podría estar de vuelta, con la posibilidad de una secuela de 'Tango y Cash'.

¿Y si ‘Commando’ fuera una serie japonesa?

La mezcla imposible que arrasa en Internet: Commando como un show japonés de los años 80

Muere Menahem Golan, rey de la serie B ochentera

El productor y director israelí financió películas como 'Desaparecido en combate', 'Kickboxer', 'Cobra', 'Masters del Universo' y el 'Rey Lear' de Jean-Luc Godard.

Como ser ‘Sly’ en diez lecciones

Sylvester Stallone no ha vuelto con 'Los mercenarios': en realidad, nunca se fue.