Deja de confundir a Alice Guy con Mary Pickford, por favor

La primera directora de ficción de la historia, una cineasta pionera y visionaria, no debe ser confundida con una de las actrices más populares de su tiempo.

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06 de septiembre de 2018

Cuando se habla de Alice Guy suele ser para, merecidamente, reivindicar su papel como pionera del cine narrativo de ficción con El hada de los repollos (1896).

A diferencia de los registros documentales de los Lumière, en vez de filmar el mundo que le rodeaba Alice Guy decidió representar un cuento de hadas sobre niños que nacen bajo unas coles; es decir, fue la primera en contar una historia de ficción y lo que la amplia mayoría del público conoce hoy en día como películas. Un papel muchos años silenciado por la historiografía machista, que hasta finales del siglo pasado atribuía a Georges Méliès esa posición.

Sin embargo, estos necesarios artículos para celebrar a la madre del cine suelen cometer un lamentable error, propiciado por la excesiva confianza ciega en el buscador de imágenes de Google.

Cuando se utiliza dicha herramienta para encontrar fotos de Alice Guy, una cantidad considerable de resultados ofrecen con insistencia la siguiente imagen de Mary Pickford.

Pickford, popularcísima actriz de las primeras décadas del siglo XX y fundadora de United Artists junto a Douglas Fairbanks, Charles Chaplin D.W. Griffith, es otra figura femenina imprescindible de la historia del cine que también hizo sus pinitos en la dirección (tampoco acreditados, ay).

Pero no es Alice Guy. Esta es Alice Guy:

Dos señoras en blanco y negro cuya contribución al cine fue fundamental, pero cuyos méritos merecen ser reconocidos por separado. Suficientes décadas de silencio ha soportado el legado de Alice Guy como para que ahora no se lo atribuyamos correctamente por una cuestión fotográfica.

Así que la próxima vez que vayas a reivindicar el necesario lugar de Alice Guy en la historia del cine, por favor, no la confundas con una de las actrices más famosas de su época.

Un error del que ni siquiera CINEMANÍA se ha librado en el pasado, ojo ahí; metimos la pata en el número 263 de la revista, de agosto de 2017. Pero un error del que se puede aprender.

Para todo lo demás, nos quedan el hada de los repollos y obras tan sensibles como Falling Leaves (1912), donde la enfermedad de la protagonista impide que caigan las hojas de los árboles en otoño.