Cómo retratar a Unamuno (y no morir en el intento)

José Luis Gómez se transforma en el escritor y filósofo español en 'La isla del viento'. Un retrato del exilio en Fuerteventura que confirma su modernidad.

Por
18 de noviembre de 2016

Seamos honestos: la vida personal de Unamuno no fue muy interesante ni excesiva, ya que tuvo nueve hijos con la mujer de la que estuvo enamorado desde niño. Su verdadero interés radica en su pensamiento, sus enfrentamientos políticos (el famoso ¨Venceréis pero no convenceréis¨ de la Universidad de Salamanca frente a la plana mayor franquista) y su obra -con La Tía Tula, título clave del Nuevo Cine Español, como mejor adaptación. Por ello, descartado el biopic hollywoodiense que ni chicha ni limoná, hasta ahora la única forma posible de acercarse a su figura era el documental destinado a cubrir expediente en algún acontecimiento cultural institucional o la parrilla de la 2. Y decimos hasta ahora porque en su debut en el largometraje de ficción el malagueño Manuel Menchón ha encontrado una original y valiosa forma de retratar al personaje recreando (libremente) uno de los episodios menos conocidos -y, a la vez, más representativos- de su vida: su exilio en Fuerteventura durante la dictadura de Primo de Rivera. De ahí el título, La isla del viento. La parte por el todo. Una gran sinécdoque cinéfila.

La idea del filme -que se presentó en el último Festival de Málaga- surgió cuando su director vio una foto de Unamuno montado en un camello que se aleja de la imagen de intelectual aburrido, rodeado de libros, que tenemos de él. En su cabeza se produjo, según confiesa, un cortocircuito que ha dado lugar a un viaje, interior y exterior, espiritual e intelectual, que viven tanto el escritor como el espectador. La apropiación de los señoritos de recursos como el agua, la pobreza del pueblo, la falta de fe del cura (interpretado por Víctor Clavijo)… Una isla que funciona como caja de resonancias de un país. E, incluso, de nuestro presente, ya que la visión de Unamuno resulta más vigente que nunca.

Aunque todo esto no hubiera sido posible (ni resultado creíble) sin la autoridad moral de José Luis Gómez, actor y académico de la lengua que ha recibido las condecoraciones más prestigiosas y ha encarnado personajes como Azaña, Segismundo, Hamlet o la Celestina. ¨Todo el mundo sabe que  Unamuno fue un gran poeta, escritor, filósofo… pero su lado cívico y político se conoce muy poco y en la película aparece muy bien. Hay un Unamuno más personal e íntimo, fascinante, que aquí es muy accesible al público¨, explicó el actor durante la presentación del filme, que se estrena el 18 de noviembre coincidiendo con el 80 aniversario de su muerte.