10 golpes maestros de Carl Reiner a la historia de la comedia

De los sketches con Mel Brooks y las películas con Steve Martin a sus papeles en 'House' y 'Ocean's Eleven'. Esta es una selección de lo mejor de Carl Reiner.

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30 de junio de 2020

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  • Ante la muerte de Carl Reiner no queda sino celebrar que durante sus 98 años de vida nos dejara una carrera tan prolífica y fundamental en la historia de la comedia estadounidense. A continuación recordamos una decena de momentos por los que el cómico, actor, guionista y director merece ser recordado con un puesto de honro entre los más grandes humoristas de la segunda mitad del siglo XX.

    Inicios con Sid Caesar (1950-57)

    Tras iniciar una carrera teatral en Broadway (y haber combatido en la Segunda Guerra Mundial), la entrada de Carl Reiner al mundo de la comedia fue de la mano de la estrella de los años 50 Sid Caesar, en cuyos influyentes programa de sketches, Your Show of Shows y Caesar’s Hour, Reiner ejercía de actor y guionista en una sala donde también andaban aportando ideas Mel Brooks, Neil Simon Woody Allen. Nominado en cuatro ocasiones, ganó sus dos primeros Emmy como actor de Caesar’s Hour, en 1957 y 1958.

     

    2000 Year Old Man con Mel Brooks (1960-97)

    Entre toda esa explosión de creatividad humorística, la química de Carl Reiner con Mel Brooks fue inmediata. Juntos formaron uno de los dúos cómicos más exitosos de la segunda mitad del siglo XX gracias al sketch del hombre de 2000 años, un hit repetido, retomado y grabado varias veces en disco (por el que ganaron el Grammy). Se trata de una escena basada en la improvisación y la palabrería espídica de Brooks, un hombre 2000 años a quien Reiner intentaba entrevistar con su mejor planta de tipo recto.

     

    El show de Dick Van Dyke (1961-66)

    Reiner creó la sitcom más influyente de los años 60 basándose en su propia experiencia personal trabajando en los programas de Sid Caesar y con la intención de ser él mismo el protagonista. Solo que a la CBS esa parte no le convencía demasiado y sacaron adelante la serie con Dick Van Dyke, que al igual que su compañera Mary Tyler Moore acabaron convirtiéndose en iconos televisivos universales.

    Al menos, él pudo quedarse delante de las cámaras con el papel de Alan Brady, la estrella del show para el que escribía el personaje de Van Dyke en la ficción. Y, como guionista y showrunner, ganó cinco premios Emmy más.

     

    Enter Laughing (1967)

    Tras meterse en la realización de varios episodios de The Dick Van Dyke Show, Reiner comenzó una brillante carrera como director llevando al cine sus propia autobiografía como actor y escritor intentando abrirse camino en el mundo del espectáculo (que Joseph Stein ya había adaptado como pieza teatral). En su debut en la dirección cinematográfica contó con un reparto gourmet donde destacan la gran Elaine May, Shelley Winters, José Ferrer, Jack Gilford, Don Rickles Nancy Kovack.

     

    Las películas con Steve Martin (1979-84)

    En un espacio de seis años consecutivos, Carl Reiner Steve Martin hicieron cuatro comedias incontestables: Un loco anda suelto (1979), Cliente muerto no paga (1982), Un genio con dos cerebros (1983) y Dos veces yo (1984).

    El pulso de Reiner y su fortaleza para mantener un tono imperturbable (hasta en los momentos más disparatados de Un genio con dos cerebros) se amoldaron a la perfección al derroche de talento de Martin en la creación de personajes y dispositivos cómicos tan inteligentes como la parodia del cine negro de Cliente muerto no paga, donde los personajes interactuaban con escenas reales de clásicos del noir protagonizadas por Humphrey Bogart, Veronica Lake, James Cagney, Ingrid Bergman y compañía.

    En Un loco anda suelto, el protagonista edifica su fortuna sobre una patente de gafas que no se resbalan por la nariz; sin embargo, dejan bizcos a algunos clientes. Carl Reiner se interpreta a sí mismo como un director de cine afectado por la invención.

     

    La parodia perfecta en Distracción fatal (1993)

    Eran los primeros 90, los ZAZ ya iban por separado y, aunque las últimas entregas de Agárralo como puedas Hot Shots retenían buenos gags, el subgénero de la parodia empezaba a renquear tanto como los últimos intentos de Mel Brooks con Las locas, locas aventuras de Robin Hood Drácula, un muerto muy contento y feliz. Por encima de todas ellas, Reiner abordó la nueva hornada de thrillers eróticos y neonoir de Hollywood con Distracción facial, una spoof movie de la vieja escuela que se tomaba tan en serio replicar los códigos del genero parodiado como disparar el contador de gags por segundo.

     

    Su cameo en Loco por ti (1995)

    Reiner recuperó a su personaje de Alan Brady del The Dick Van Dyke Show en un episodio de Loco por ti, la sitcom protagonizada por Helen Hunt Paul Reiser. Pese a ser uno de esos crossovers olvidados con el paso del tiempo, él se llevó un premio Emmy más a casa por su actuación como estrella invitada.

     

    Y muchas más apariciones televisivas

    Durante los últimos años, Carl Reiner se convirtió en invitado especial de muchas series afortunadas de contar con su presencia, ya sea de voz (Frasier, Padre de familia, El show de Cleveland) o física, como Ally McBeal, Boston Legal, Dos hombres y medio, Parks and Recreation House, en cuyo episodio final interpretó al paciente Eugene Schwartz.

     

    Como Saul Bloom en Ocean’s (2001-07)

    Sin duda, su papel secundario más conocido por las nuevas generaciones es el de Saul Bloom en las películas de Steven Soderbergh: Ocean’s Eleven (2001), Ocean’s Twelve (2004) y Ocean’s 13 (2007). Por supuesto, era el estafador más veterano de la cuadrilla reunida por el personaje de George Clooney.

     

    Como invitado de talk shows

    Nonagenario pero absolutamente lúcido, con una carrera impresionante en el mundo del espectáculo y la comedia, Carl Reiner tenía toneladas de anécdotas y experiencias que relatar. Por ejemplo, esta del cómico George Burns que rompió a Conan O’Brien de risa.

    Muere Carl Reiner, institución de la comedia estadounidense

    Compañero artístico de Mel Brooks, impulsor de la carrera de Steve Martin y padre de Rob Reiner ('La princesa prometida'), su carrera abarcó casi ocho décadas.