[Berlín 2017] De intimidad y Robert Pattinson

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17 de febrero de 2018

¿De qué se habla hoy en Berlín?

De que hemos tenido la primera sorpresa, y también las primeras decepciones en Competición. Y de la camiseta del bar de Mojácar que llevaba Robert Pattinson en la rueda de prensa.

¿Qué películas has visto?

Las herederas

La sorpresa del día era también la primera de la mañana. La ópera prima del paraguayo Marcelo Martinessi es el retrato íntimo, dedicado y delicado de muchas mujeres, pero sobre todo de dos mujeres ya maduras, Chela y Chiquita, que parecen haber llevado una vida juntas y ahora les llega el mayor bache de todos: Chiquita es acusada de fraude, lo que les lleva a vender sus pertenencias y ella acaba en la cárcel. La angustia de Chela, contada en planos cortos o casi espiándola, desaparece cuando empieza hacer de conductora (ay, si supiera de Uber) de las señoras de una clase más alta que ella: las Pitita, Pituca, mujeres de Chichito, Pitito… De la elite paraguaya en caras arrugadas y muy maquilladas a esa sirvienta cariñosa, Pati, que no sabe leer y aprendió el oficio de masajista con las monja.

Después de una vida protegiéndola, sin Chiquita, Chela se siente perdida, pero en este coche se rebela, se reencuentra y conoce a una mujer, Andy, la hija de una de estas señoras, que le devuelve la pasión y la ganas perdidas poco a poco.

Black 47

La decepción o, al menos, la gran convención del día. Pasando fuera de competición, la película del irlandés Lance Daly, una película de venganza, un western en las tierras frías, altas y abandonadas de la Gran Hambruna que sufrió el pueblo irlandés a mitad del siglo XIX. Su historia, en concreto, se desarrolla en 1847 y arranca con la llegada de un desertor del ejército inglés, un irlandés arrepentido (James Frecheville) que vuelve después de ser un héroe arrepentido en Afganistán, para encontrar a su familia muerta, decide tomarse la justicia por su mano y va matando escalonadamente a todos los responsables de las injusticias de su gente.

Para detenerlo mandan a un Capitán rubísimo convencido con la causa, cuya delicadeza y palidez no encaja con la mugre hambrienta de esa Irlanda occidental, y que hace de niñera de quien de verdad puede pararlo: un comisario, ex militar (Hugo Weaving) que luchó con el vengador en Afganistán, y que está a punto de ser condenado por matar a un preso. Él mismo lucha contra sus sentimientos por la causa británica. Como lo hacen el chaval encargado de cuidar sus caballos (Barry Keoghan) y un local que les traducirá el gaélico con cierta sorna (Stephen Rea). Nada nuevo por aquí.

Se me escapó al final Damsel, sobre la que las opiniones no muy positivas con las que llegaba de Sundance han crecido. Con abucheos finales en la proyección, dicen.

La imagen del día

Aunque Las herederas haya sido una gran sorpresa, ese retrato intimista nos deja sin una imagen potente. Así que tendremos que quedarnos con la camiseta del bar La Cueva de la Playa de Mojácar, Almería, que llevaba Robert Pattinson y lo salado que estuvo en la rueda de prensa.

Damsel Berlin 2018

¿Qué esperas de mañana?

Es el día de Isabelle Huppert y su Eva. Confiamos en ella. También veremos Dovlatov, del ruso Alexey German y el primero de los tres filmes alemanes en Competición, Transit, de Christian Petzold. Berlinómetro Con la buena relación que mantiene este festival con el cine latinoamericano, no sería de extrañar que Las herederas aparecieran por ese palmarés. Y Wes Anderson aún podría repetir premio como hace cuatro años.

Palmarés del Festival de Berlín 2018

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