Albacete, capital del ‘indie’

¿Es Abycine el responsable de los gustos underground de la ciudad? Viajamos al Festival de cine de Albacete para descubrirlo

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25 de octubre de 2015

En octubre de 2007, el rapero y colega de Will Smith Jazzy Jeff vino de gira a Europa y sólo hizo tres paradas. Una fue París; la otra, Londres, y para terminar, vino a Albacete. “Ese fue el momento en el que me di cuenta de lo importante que era Abycine”, me cuenta Fran Milla, 28 años, gorra ladeada, sonrisa remotamente chanante como si todo el rato estuviese a punto de decir algo muy gracioso. Este albaceteño skater, diseñador web, productor musical y creador de una marca de ropa con un nombre divertido –Ei Bi, pronunciación inglesa de AB, matrícula de Albacete– lleva viniendo a Abycine desde que era adolescente. “Este festival apuesta por lo que nadie más apuesta y nos trae el cine underground que si no no veríamos. Ese actor que veremos en los Goya dentro de tres años estuvo antes en Albacete”, me cuenta a las tres de la mañana sobre el escenario de la sala Caribou, llena de modernos, camisas de lunares y gafas de culo de vaso, más indies por metro cuadrado que en cualquier garito de Malasaña.

Acaba de terminar el concierto de Hidrogenesse y la segunda jornada del Festival internacional de cine de Albacete, XVII edición, y todo cuadra. Una ciudad ya hipster de por sí, con este aire vintage tan ochentero, se merecía un festival de cine independiente como Abycine. Ha salido a pinchar Enrique F. Aparicio, chico de prensa de la Academia de cine durante el día y Esnórquel Dj de noche. Su sesión de esta noche, Manchegal Girl: La niña de fuego visita Almacenes Navarro, es un pequeño homenaje a la película de Carlos Vermut. No es casual. San Sebastián le dio la Concha de Oro a Magical Girl en su 62 edición pero fue Abycine quien descubrió a su director incluyendo su ópera prima, Diamond Flash, en su edición de 2011.

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¿Qué fue antes: la ciudad indie o el festival de cine? José Manuel Zamora, su director y fundador, se encoge de hombros porque los hechos hablan por sí solos. El Caribou tan lleno a estas horas como las salas de cine a las que en la pasada edición de Abycine acudieron unos 17.500 espectadores. “Es innegable que los albaceteños responden a este tipo de programación más independiente, tanto con las pelis que programamos como con los conciertos y las fiestas”, explica el hombre que ha recolocado a Albacete en el panorama cultural español y para el que Abycine ha de ser no sólo una muestra de cine independiente sino también un punto de encuentro. Desde 1999 esta ciudad de menos de doscientosmil habitantes ha atraído a su sede festivalera a gente tan disparar como Matt Dillon, John Lurie, Carlos Reygadas o Barry Gifford. Este año, entrega sus premios “Película joven” a Sergi Pérez (El camino más largo para volver a casa) y a Zoe Berriatúa (Los héroes del mal) y combina los títulos de Anabel (Antonio Trashorras) o Fantasma (David Navarro) en su sección Abycine Indie con los de El apóstata (Federico Veiroj), La Novia (Paula Ortiz) o Requisitos para ser una persona normal (Leticia Dolera) en Abycine Presenta.

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Serán las cuatro y el Caribou sigue lleno a pesar de que Vetusta Morla ha contraprogramado con un concierto en la ciudad. Habituales al festival charlan acodados en la barra. Todavía no ha llegado Isaki Lacuesta, pero Jordi Costa y la revista Mongolia han dado esta mañana una charla sobre los límites del humor seguida de la proyección de Bernie, el fulgurante director Chema García Ibarra discute, quién sabe por qué, sobre las particularidades del idioma anglosajón y el jurado de cortos a ratos delibera a ratos baila con la gente de prensa. Clara García Notario, social media manager del festival, me da la clave que buscaba: “Yo sí que creo que Abycine ha moldeado los gustos de la ciudad, a base de su programación rompedora, y también los grupos de música nacidos en Albacete como Mercromina o Surfin’Bichos”, explica esta gestora cultural que también organiza el festival de música indie Musikfreunde en una finca a 15 kilómetros de Albacete.

La prueba definitiva de lo indie que es Abycine es que su gala de inauguración es divertida. Divertida nivel “Nos reímos hasta en los agradecimientos a los patrocinadores del festival”. Culpa de Javier Coronas, que fue quien la presentó en esta ocasión. Pero aún hay más. En vez de hacer un arranque convencional con proyección de peli y discursos sobre el escenario para salir del paso, van y se inventan lo del laboratorio de creación. Este año, la banda de post-rock Neuman cameló al Teatro Circo de Albacete con su ensoñada banda sonora de Malas tierras, de Terrence Malick, sobre un montaje inspiradísimo de José Manuel Borrajeros. La propuesta de Paco Román se suma a las que han protagonizado en años anteriores Nacho Vegas (sobre películas de Mike Leigh), Christina Rosenvinge (Mouchette, de Robert Bresson) Fernando Alfaro (a partir de imágenes de Kubrick). Por si quedaba alguna duda de que Albacete es la capital del indie.