7 películas por las que acudir al festival She Makes Noise

El festival madrileño de música y cine experimental hecho por mujeres celebra una nueva edición en La Casa Encendida del 4 al 6 de octubre.

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03 de octubre de 2019

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  • En su quinta edición el festival de música y cine She Makes Noise se va afianzando cada vez más como uno de los referentes de cine experimental hecho por mujeres en la capital. El ciclo de cine del festival, dirigido por Enrique Piñuel, introduce piezas que combinan la experimentación formal con obras feministas transversales.

    Dos piezas largas son la mayor apuesta de esta edición: el estreno en España de Searching Eva, de Pia Hellenthal, y Knives and Skin, de Jennifer Reeder, quien regresa al festival después del éxito de su sesión de cortometrajes hace tres años. Además, She Makes Noise propone una sesión de obras cortas, dirigidas por destacadas cineastas del momento, donde la maternidad, lo autobiográfico, la memoria histórica o las crisis de los refugiados serán algunos de los temas tratados.

    Searching Eva

    El programa arrancará con el estreno en España de la imperdible ópera prima de la directora alemana Pia Hellenthal, que trabaja tanto en ficción como en documental. 2019 ha sido el año de su debut en el largometraje, estrenado en el Festival de Cine de Berlín. Estructurada de forma no lineal, esta obra se convierte en un ensayo sobre la vida de Eva Collé, activista queer, modelo y trabajadora sexual –actividad que resume en la frase “The patriarchy fucks me over every day, so I may as well get paid for it” (“El patriarcado me jode todos los días, así que es mejor que me paguen por ello”)– que nos deja entrar en su vida de una forma muy peculiar.

    El largo, construido casi como una cuenta de Tumblr y de Instagram, va desgranando momentos íntimos de su vida, de su pasado y de su presente intercaladas también con reflexiones y conversaciones con sus seguidores en las cuentas sociales, con las preguntas que le hacen y sus propias respuestas.

    Provocativa por el carácter anárquico de Eva Collé y ese intimismo de red social, tan cercano y tan analítico al mismo tiempo, tan consciente de sí mismo, nos regala momentos de inusual belleza. Eva se desnuda para nosotros y lo hace sin ningún pudor, su naturalidad libera nuestra mirada y también nos libera de prejuicios.

     

    The Glass Note

    También fuera de la narración lineal y dentro de la experimentación sensorial y sonora se inscribe The Glass Note, de la artista norteamericana Mary Helena Clark.

    Trabaja con películas, vídeos e instalaciones y propone una obra que mediante un collage de sonidos, imágenes y texto reflexiona sobre la vinculación entre lo sonoro y lo táctil en relación con lo cinematográfico, empleando este lenguaje para explorar estados disociativos a través del cine. El título hace referencia precisamente a estos dos sentidos a través del acto de generar una nota musical cuando se roza el borde de una copa con líquido.

     

    Veslemøy’s Song

    Delicadísimo corto filmado en blanco y negro y 16 mm procesado a mano por Sofia Bohdanowicz.

    Una joven estudiante, Audrey Benac, tras enterarse de que su abuelo era violinista, comienza a profundizar en la historia de sus raíces y descubre la figura de Kathleen Parlow, una celebrada violinista que fue su mentora. La investigación le lleva a los archivos de la Biblioteca Pública de Nueva York en busca y de una rara grabación producida en 1909 y titulada Veslemøy’s Song, como intento de recuperación de la obra de la enigmática violinista.

     

    Sojourner

    De la prestigiosa cineasta Cauleen Smith podemos encontrarnos una de las propuestas más interesantes del festival: la breve pero potente Sojourner, que será la primera vez que se vea en España. La obra toma su nombre en homenaje a Sojourner Truth, mujer que nació bajo la esclavitud y que escapó de sus amos en 1826.

    Abolicionista y activista por los derechos de la mujer, fue la primera mujer negra en ganar un juicio contra un hombre blanco. A través de su legado y el de otras mujeres como Rebecca Jackson, Alice Coltrane y las militantes del Combahee River Collective, Smith reimagina en la película el mítico Museo de Arte del Desierto al Aire Libre de Joshua Tree como un espacio radical para la utopía feminista. Allí un grupo de mujeres se reúnen para reinterpretar la icónica fotografía que Billy Ray realizó a un grupo de chicos para la revista Life en 1966, tras los disturbios de Watts.

     

    Queen

    Kathryn Elkin, nacida en Belfast y cuyas obras se han visto en el Tate y en la BBC, nos propone esta forma de afrontar la maternidad por parte de una artista cuya obra gira en torno al yo. Realizada de manera autobiográfica durante su embarazo y primeros meses de vida de su hijo, Kathryn Elkin se plantea si este proceso puede o debe formar parte de la representación. En la obra se combina lo autobiográfico con la cultura pop, los amigos, una bolera, un estudio de grabación, la transformación de un cuerpo y el cuestionamiento del ego a través de la memoria colectiva y las diferentes voces de una comunidad artística.

     

    I Hope I´m Loud when I´m Dead

    Entre lo poético y lo documental, esta obra de Beatrice Gibson funde arte y vida como las dos caras de la misma moneda.

    Imágenes temblorosas grabadas con teléfonos móviles, de protestas y represiones obtenidas de internet, conviven con los poemas de CAConrad y Eileen Myles, acompañados por música de la pionera de la experimentación sonora, Pauline Oliveros, y la propia Beatrice hablando y bailando con su hijo como símbolo del futuro, uno que quienes lo habiten entenderán la visión que teníamos del mundo a través del arte que les habremos dejado, de ahí ese “Espero ser ruidoso cuando esté muerto” del título.

     

    Knives and Skin

    El estilo narrativo de Jennifer Reeder, cineasta y docente que ha estrenado sus películas en festivales como Sundance, está vinculado al mundo del videoclip y los efectos de carácter místico que nos llevan a un ambiente de realismo mágico como los que siguen presentes en su nuevo largometraje, que tuvo su estreno mundial en la última edición de La Berlinale.

    Cuenta una historia bastante lynchiana de primeras: la desaparición de una joven lleva un pueblo entero a exorcizar el trauma colectivo por la ausencia de un miembro de la comunidad. Explorando la mitología del cine americano adolescente y sus estereotipos –las animadoras y los jugadores del equipo de futbol– se unen a otras mas reivindicativas: las relaciones y el deseo- De una manera entre divertida y en ocasiones delirante, Reeder rompe con ellos y nos enseña los engranajes de las relaciones entre los habitantes del pueblo.