5 joyas del Festival de Cine Europeo de Sevilla fuera del palmarés

El SEFF 2012 ya ha echado el cierre, pero todavía podemos rescatar un puñado de títulos que merecen mayor atención aunque no aparecieran en el palmarés. Por DANIEL DE PARTEARROYO

13 de noviembre de 2012

El Jurado de la 9ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla habló y dio su veredicto en el palmarés, culminado por la entrega del Giraldillo de Oro a la película sueca Eat Sleep Die. Sin embargo, durante los ocho días de duración del certamen pudieron verse muchos otros filmes en Sevilla que, dado que no han quedado reflejados en el recuento de premios, se merecen que llamemos la atención sobre ellos con la esperanza de que así puedan encontrarse con su público en algún momento cercano. En este repaso no incluiremos películas magníficas como Leviathan (la mejor de todo el festival) o A ultima vez que vi Macau por haberles dedicado noticias en su momento; tampoco hablamos de la estupenda Arraianos, del gallego Eloy Enciso, que fue justamente galardonada con el premio del Jurado Campus dedicado a la sección Las Nuevas Olas. Hechas estas aclaraciones, aquí están nuestras 5 joyas del SEFF 2012 que se quedaron sin premio:

Gebo et l’ombre

 Dirección: Manoel de Oliveira.

Siempre se corre el riesgo de caer en la obviedad a la hora de resaltar una película de Manoel de Oliveira, o en el sensacionalismo optando por destacar su edad. Pero es que el magnífico cine que hace el director portugués a sus 103 años hay que verlo para creerlo. En esta ocasión adapta (en francés) una obra de teatro de Raul Brandao y cuenta con un all star del cine europeo de difícil comparación (si acaso, con la troupe reunida por Alain Resnais para Vous n’avez encore rien vu): Michael Lonsdale, Claudia Cardinale, Jeanne Moreau, Leonor Silveira, Luís Miguel Cintra y Ricardo Trêpa. Frontalidad máxima para una obra de interior en la que no hay ni un sólo movimiento de cámara pero se ofrece un diagnóstico alegórico y terrible sobre la actual situación económica de Europa. Así se las gasta don Manoel.

Museum Hours




Dirección: Jem Cohen.

Jem Cohen es conocido ante todo por sus trabajos como cineasta experimental, donde ha realizado varias sinfonías de ciudades, documentales como Instrument (sobre Fugazi) o colaboraciones visuales con bandas musicales como Godspeed You! Black Emperor, Blonde Redhead, R.E.M. o Vic Chesnutt, a cuya memoria está dedicada ésta, su primera película de ficción. Por decir algo, dado que lo que se presenta como el breve encuentro entre una pareja otoñal que coincide en Viena (él es vigilante del Kunsthistorisches Museum, ella está de viaje visitando a una enferma) en realidad esconde un retrato melancólico y brillante de la capital de Austria, una lección maestra sobre la pintura de Brueghel y atesorables momentos de intimidad emocional.

Leones

Leones

Dirección: Jazmín López.

Si podemos entender La cabaña del bosque como la deconstrucción lúdica y festiva (pero no exenta de cierto poso amargo) del típico relato de terror con jovenzuelos perdidos en mitad de un bosque, la opera prima de la argentina Jazmín López vendría a ser su quiebre de arte y ensayo, introduciendo el relato en los parámetros de ese cine contemporáneo que se extasia al filmar a gente andando (Lisandro Alonso, el Gus Van Sant de Gerry, Elephant o Last Days, cuyo operador de cámara, Matías Mesa, ejerce aquí de director de fotografía). Largos planos de seguimiento, diálogos coreografiados con raíz cortazariana, guiños a Blow-Up y una atmósfera asfixiante para un filme complejo pero no demasiado original en el que, efectivamente, ahí tenemos a unos jovenzuelos perdidos en mitad de un bosque.

Recoletos arriba y abajo

Recoletos arriba y abajo

Dirección: Pablo Llorca.

El cine de Pablo Llorca es algo tan inclasificable dentro de la cinematografía española como puede resultar a estas alturas una apuesta directa y sin fisuras por la independiencia absoluta: la de la autofinanciación, la artesanía underground y la libertad sin cercos de género. Puede que Recoletos arriba y abajo sea un paso más a contracorriente dentro de su marciana filmografía (Jardines colgantes, La espalda de Dios, La cicatriz), pero no por el aspecto descuidado (auténtico) de su imagen de vídeo digital, sino por cómo demuestra no tener ningún reparo en hablar alto y claro del poso del clasismo social y sus reconversiones aquí y ahora, sin la protección de la “denuncia histórica”. Con interpretaciones heterodoxas (desde actores teatrales —grande Cesáreo Estébanez—, hasta no profesinales, pasando por televisivos) y una narración tan desnuda que tirita, Llorca vuelve a confirmarse al margen de las modas, las estéticas o los “valores de producción”. Por eso, cuanto más invisible se hace, más necesario resulta su cine.    

Good Vibrations

Good Vibrations

Dirección: Glenn Leyburn & Lisa Barros D’Sa

Dentro de un terreno más comercial y amable que lo anterior, el biopic que Glenn Leyburn y Lisa Barros D’Sa han hecho de Terry Hooley, conocido como el padrino del punk irlandés gracias a su labor como vendedor de discos y creador de la discográfica Good Vibrations en Belfast durante los años 70 (con el IRA a pleno rendimiento), es un caramelito biográfico y musical de agradable consumo. Aunque resulte mucho más convencional que cimas del género como 24 Hour Party People, su retrato de Hooley y los amigos y familiares que le rodearon durante su gesta está cargado de cariño y humanismo. Lo mejor llega con el episodio del lanzamiento y desorbitado éxito del single Teenage Kicks de los Undertones, momento privilegiado de la historia musical de finales del siglo XX.

CINEMANÍA en el SEFF 2012:

Elogio de Léa Seydoux

Cómo convertir un vídeo de viajes en cine negro de primera

Matteo Garrone: “Gran Hermano’ es como una religión”

Por qué ‘Leviathan’ es el mejor documental del año

Agnès Varda: “He tenido tres vidas: fotógrafa, cineasta y artista”

Más noticias de cine, próximos estrenos y series de televisión en CINEMANÍA.