13 curiosidades que (posiblemente) desconocías de ‘Señora Doubtfire’

Celebramos la comedia dirigida por Chris Columbus y protagonizada por Robin Williams repasando algunas de sus curiosidades más desconocidas.

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24 de abril de 2018

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  • ¿Quién no se ha tronchado de risa viendo las ocurrencias de la peculiar niñera protagonista de Señora Doubtfire, papá de por vida? La película narra las aventuras y desventuras de Daniel Hillard, un actor de doblaje y padre algo inmaduro del que su mujer se divorcia y que decide hacerse pasar por una señora mayor para poder ejercer de canguro de sus hijos.

    Pasen y lean 13 curiosidades que posiblemente desconocían de esta simpática y exitosa comedia, dirigida por Chris Columbus y protagonizada por el malogrado Robin Williams, para celebrar el 25º aniversario de su estreno.

     

    El cóctel que desembocó en el icónico look

    Williams señaló en una entrevista que la imagen de la madura niñera respondía a la mezcla de Margaret Hamilton (como la Bruja Malvada del Oeste de la película El mago de Oz), Margaret Thatcher y Julia Child. En concreto, se cogió la nariz de la bruja, la barbilla de la exprimera ministra británica y el fondo de armario de la popular cocinera estadounidense. También reconoció que utilizó mucho de su niñera de la infancia real (una señora llamada Lolly que también había sido niñera de otras celebridades de Hollywood) para caracterizar a su personaje. En cuanto al acento de Doubtfire, este fue inspirado por Bill Forsyth, el director escocés con el que Williams acababa de rodar la película de género fantástico Un hombre perdido en el tiempo (1994).

    Columbus afirmó que él, junto con sus colegas cineastas, se entretuvo en mirar cientos de fotografías hasta dar con una mujer inglesa de los años 40 en la que basar el look del personaje principal. Los maquilladores tardaban cada día unas cuatro horas y media en maquillar al actor. Y, aunque muchos lo desconocen, la máscara utilizada por Robin Williams en la película era en realidad un accesorio. El maquillaje protésico real se componía de ocho piezas separadas.

     

    El talento y las habilidades de improvisación de Williams dejaron ojiplático al director

    Columbus, que en unos meses cumplirá 70 años, ya había visto a Williams trabajar en clubs cómicos cuando vivía en Los Ángeles. Sin embargo, se quedó asombrado por la energía, la capacidad del actor para llevar tan lejos como lo hizo a su personaje y por ser, en su opinión, “una de las mentes más brillantes” con las que se había topado, en términos de comedia. El cineasta también aseguró que le permitió mucha improvisación al actor, porque de ahí fue precisamente de donde salió el material más divertido de la película.

     

    Rica en taquilla y galardones

    La película, que contó con un presupuesto de 25 millones de dólares, recaudó más de 441 millones en todo el mundo. Además, la película se llevó el Oscar al mejor maquillaje y el Globo de Oro a mejor película comedia o musical. Además, la magistral interpretación de Williams le valió un Globo de Oro a mejor actor en comedia o musical. La peli también fue incluida en la lista elaborada por el American Film Institute en el año 2000 con las 100 producciones americanas más divertidas de la historia.

     

    Los fallidos intentos de secuela

    Ya desde 2003 se empezó a hablar de la posibilidad de poner en marcha una secuela de la película, con un guion escrito (en principio) por la estadounidense Bonnie Hunt (ganadora en 1996 de un Saturn Award por su papel en Jumanji). Estaba previsto que Williams volviera a interpretar a la excéntrica niñera, pero no estaba contento con la trama y el guion se tuvo que empezar a reescribir a principios de 2006. Finalmente, la secuela fue declarada ‘desechada’.

    Sin embargo, Fox 2000 Pictures anunció en abril de 2014 su intención de sacar adelante un proyecto similar (que contaría con Williams y Columbus en la producción y con un guion de David Berenbaum). Pero todo se fue al garete cuando se produjo la repentina muerte del actor, tan solo cuatro meses después.

     

    Probando, probando

    Robin Williams decidió testar la credibilidad de su personaje durante el rodaje, yendo vestido y maquillado como señora Doubtfire a un sex shop de San Francisco en el que compró un enorme dildo y varios juguetes sexuales más. ¡Y logró hacerlo sin ser reconocido! Asimismo, el propio hijo del actor también fue incapaz de reconocerlo en su atuendo cinematográfico hasta que Williams comenzó a hablar. El actor era tan divertido e ingenioso que incluso se atrevió a dar entrevistas en este papel durante la promoción de la película.

     

    Las mil o una tomas

    La mayoría de las escenas fueron rodadas entre quince y veinte veces, hasta que Williams estaba realmente satisfecho con cómo quedaba cada una de ellas. Sin embargo, otras secuencias requirieron de muchas más tomas. La escena en la que Daniel se pelea con la máscara y esta sale volando por la ventana del edificio, por ejemplo, ¡requirió de más de cincuenta tomas! Otras, como la memorable escena de la piscina en la que aparece el nuevo novio de Miranda (interpretado por el apuesto Pierce Brosnan), se pudo completar con dos tomas.

     

    De casa-plató a atracción turística

    Después del fallecimiento del actor, la casa donde se rodaron varias escenas de la película —una vivienda de estilo victoriano de mil metros cuadrados situada en el barrio de Pacific Heights (San Francisco)— se convirtió en toda una atracción turística. Y, en septiembre de 2016, se puso a la venta por casi cuatro millones de euros.

    El propietario de la casa —de cuatro dormitorios y diseñada en 1893 por el arquitecto Joachim B. Mathison—, Douglas Ousterhout, compró el inmueble en 1997 por 1.395 millones de dólares y nunca tuvo problema en enseñarla a todos los fans del filme que deseaban verla.

     

    Actor con carta blanca, peligro inminente

    Sabedor de su espontaneidad y sus dotes para la improvisación, Columbus dio carta blanca a Williams para hacer lo que necesitase durante la interpretación de su personaje. Pero, en ciertas ocasiones, las improvisadas referencias del actor a otros trabajos provocaron algún que otro dolor de cabeza a los estudios de cine del largometraje. Y para muestra un botón.

    La escena en la que Daniel habla con su esposa y este se refiere a la ropa de ella como “este adorable motivo de Bailando con lobos (1990)”, requirió autorización legal para que el estudio la pudiera incluir en la película. La productora asociada Paula DuPré Pesmen también tuvo que hacer luego un seguimiento de cada referencia que Williams hizo mientras improvisaba.

     

     

    Carpe Dentum

    Durante la escena del restaurante en la que los falsos dientes de Doubtfire caen en un vaso de vino, el resto del elenco no sabía que Williams haría eso, por lo que sus reacciones en la película (y la cara de póker de algunos de ellos) resultaron genuinas. Además, cuando saca los dientes, la niñera bromea “Carpe Dentum… apodérate de los dientes”, en clara referencia al célebre “Carpe Diem… aprovecha el día”, una de las frases más memorables que Williams utiliza en El club de los poetas muertos (1989).

     

    ¿Dónde la rodamos?

    Según Columbus, la película iba a estar ambientada en un principio en Chicago. Pero, después de visitar San Francisco, el equipo decidió establecer la trama allí. Columbus había vivido en la ciudad de Nueva York durante años y sintió que necesitaba un cambio de aires para él y su familia. Durante el rodaje, todos ellos se entusiasmaron tanto con la ciudad que se establecieron en San Francisco una vez que la película se completó.

     

    Un papel disputado

    El papel de señora Doubtfire fue interpretado por primera vez por Robin Williams en un espectáculo que el comediante Andy Kaufman hizo en el Carnegie Hall de Nueva York, donde el actor de Chicago fingió ser la abuela de Kaufman. Cabe señalar que fueron muchos los actores considerados para el papel principal: desde Michael Keaton hasta Alec Baldwin, pasando por Bill Murray, Adam Sandler o Arnold Schwarzenegger.

    La película está basada en una novela británica de Anne Fine titulada Alias Madame Doubtfire. Cuando esta fue contactada por los productores para proponerle el proyecto, su primera elección para el papel principal fue Warren Beatty. Debido a la fama de mujeriego de este actor, Fine pensó que sería desternillante verlo disfrazado y fingiendo que era una mujer. También se le ofreció el papel de nanny (y el de Daniel) al actor Tim Allen, que rechazó la propuesta.

     

    Entre divorciados andaba el juego

    En la vida real, Williams se divorció de su esposa para casarse con su niñera —de nombre Marsha Garces Williams y una de las productoras de la película —. En la cinta, es su esposa quien se divorcia de él, y este se convierte en la cuidadora de sus hijos. Pero es que, además, en el momento del rodaje la actriz Sally Field estaba en pleno proceso de divorcio con el productor de cine Alan Greisman.

     

    Gran actor, mejor persona

    En 2016, salió a la luz una carta que Williams escribió en julio de 1993 y que iba dirigida al director del colegio de su compañera de rodaje Lisa Jakub (Lydia Hillard en la película), después de que este decidiera expulsarla del centro por haber faltado a las clases durante varios meses para poder rodar la película. Entre otras cosas, el actor señalaba en la carta que “se debe alentar a una estudiante de su calibre y talento a salir al mundo y aprender a través de su trabajo”. Jakub dijo que el gesto del actor cambió su vida.

    Así es la nueva ‘Señora Doubtfire’

    Rob McClure toma el testigo de Robin Williams en un musical de Broadway en el papel de padre separado que se hace pasar por niñera para ver a sus hijos.