Las 10 mejores interpretaciones de 2019

¿Qué es actuar? ¿Cómo de importante es la interpretación para que aplaudamos o no una película? Aquí van los trabajos que más nos han emocionado este año.

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16 de diciembre de 2019

Pensad en Vittorio Gassman. Recordadle en sus mejores papeles, aunque en el fondo cualquiera vale, pero puestos a elegir pensad en Perfume de mujer o en La marcha sobre Roma, La escapada, Rufufú… ¿Qué actor, eh? 

Ahora pensad en él sentado, mayor, hablando con su amigo Marcelo (no hace falta decir el apellido, solo hay uno, el único). Pensad en ellos hablando de mujeres, de cine, de directores de cine y por supuesto de actores, de la interpretación como oficio y no como arte: 

“Mire, el actor es como una caja vacía, y cuanto más vacía esté, mejor que mejor; interpreta un personaje y la caja se llena, después termina el trabajo y la caja se vacía. Me contaron que una vez Gary Cooper, de jovencito, miraba fijamente al vacío, en silencio. Su madre le preguntó: «¿En qué piensas?» Contestó: «No pienso absolutamente en nada.» Y la madre: «Pues entonces serás un buen actor.» El actor no debe ser especialmente culto y ni siquiera especialmente inteligente; incluso debe ser -quizá- un poco idiota. Sí, sí, si fuese completamente idiota sería un grandísimo actor”.

UNA

CAJA

VACÍA. 

Estas frases absolutamente geniales y provocadoras las dice Vittorio en una entrevista mítica que Eugenio Scalfaro, fundador y director del periódico La Repubblica, les realizó a él y a Mastroianni. Podéis encontrar esta maravilla en el prólogo del libro de memorias de Marcello, Sí, ya me acuerdo

¿Ser actor es el trabajo más fácil del mundo? ¿A un actor hay que tratarle como ganado? Nosotros no somos nadie para dar la razón o llevar la contraria a Vittorio, Buñuel o Hitchcock, pero la anécdota de Gary Cooper es tan divertida y brillante que nos sirve para inaugurar un juego: ¿Qué actuaciones de las mejores del año han seguido el método Stanislavski y cuales el método de la caja vacía

BRAD PITT en ‘Érase una vez en… Hollywood’ y ‘Ad Astra’

Las películas: La novena de Tarantino, Érase una vez en… Hollywood, que si no está en todas las listas de las mejores del año, poco le falta. Y Ad Astra, de James Gray, una versión (otra) de El corazón de las tinieblas pero ambientada en el espacio. Una película intimista, filosófica, estéticamente preciosa, hipnótica…. Va de un astronauta que viaja a los exteriores del sistema solar para encontrar a su padre y, de paso, nuestro lugar en el cosmos. 

Los personajes: En la de Tarantino interpreta al doble de un actor en horas bajas (Leonardo DiCaprio), un personaje de carácter nostálgico, tranquilo y seguro. En la de Gray elimina de su rostro (y mira que es difícil) todo lo que tiene que ver con la masculinidad. En las propias palabras de Brad Pitt: “Ambos personajes podrían estar conectados”. Y lo cierto es que las miradas de ambos se encuentran en esa manera lacónica de ver el mundo. 

LA ESCENA: Si hay que elegir una, esta:

Stanislavski vs. Caja vacía: El segundo, al contrario que su compañero DiCaprio. Para estos dos papeles Brad Pitt se ha vaciado, ha memorizado los textos y ha puesto la mirada que el personaje necesitaba. Ni más, ni menos. 

 

LUPITA NYONG’O en ‘Nosotros’

La película: Jordan Peele no ha estado a la altura de Déjame salir, pero aún así Nosotros aterra y estimula, además de ser una interesantísima (y también algo obvia) metáfora sobre la lucha de clases. Una familia está de vacaciones, cae la noche y descubre cuatro figuras cogidas de la mano de pie delante de su casa.

El personaje: Lupita da miedo. Miedo de verdad. Su esfuerzo por moverse, por respirar y por hablar como una bailarina de danza y un animal es absolutamente fascinante. Sin duda uno de los trabajos físicos más impactantes de este año. 

LA ESCENA: Cuando oímos a su reverso oscuro hablar por primera vez: 

Stanislavski vs. Caja vacía: Aquí hay un Stanislavski. No se puede llegar a esa interpretación tan bestia sin practicar día y noche y quizá volverse un poco majareta. 

 

JOE PESCI en ‘El irlandés’

La película: La última película de Martin Scorsese. La historia (esta vez real) de un estafador y sicario que trabajó para Jimmy Hoffa, legendario sindicalista que desapareció sin dejar rastro. Lo de siempre pero mejor. Scrosese retrata como nunca antes nadie había retratado el paso del tiempo. ¿Su obra maestra? Si no lo es, cerca se queda. 

El personaje: De los tres personajes protagonistas interpretados por Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci, el de Joe Pesci es sin duda el mejor. De Niro no hace nada que no haya hecho ya antes, aunque su última hora en pantalla es de lo más sublime que se haya visto en su carrera, Al Pacino sigue en su tono expresionista e hilarante y lo de Joe Pesci es otra historia. Dando un giro radical a su estilo histérico el actor se muestra tranquilo, es el que mejor escucha, el que mejor habla, el más creíble y uno podría tirarse horas viéndole comer pan y beber vino en el restaurante. 

LA ESCENA: Los pelos de punta.

Stanislavski vs. Caja vacía: La forma que Pesci mira al resto de compañeros mientras hablan solo es posible si te vacías. 

 

MAME BINETA SANE  en ‘Atlantique’

La película: Atlantique es una película denostada por casi toda la prensa cinematográfica de España y alabada por casi toda la prensa cinematográfica americana. Es la historia de Ada y Souleiman. Ella tiene 17 años y él trabaja en la construcción de una torre futurista que se está levantando sobre un suburbio de Dakar. Los trabajadores reclaman venganza al desarrollador que no paga sus salarios, la revuelta se encrudece pero lo único que quiere Souleiman es ver a Ada por última vez. 

El personaje: Al principio su personaje, Ada, solo es una guía para que el director muestre la atmósfera del mundo que quiere enseñarnos Mati Diop. Parece, dada su inocencia, que los acontecimientos giran alrededor de ella, que funciona como un observador omnisciente. Pero cuando la película avanza Mame se hace con el poder de la narración a través de un magnetismo brutal y un naturalismo que ridiculizaría el “método” de muchos actores expertos.

LA ESCENA: Pocos besos con tanta verdad como este:

Stanislavski vs. Caja vacía: Alguien tan joven y con tanta naturalidad probablemente no tenga ningún método. 

 

JOAQUIN PHOENIX en ‘Joker’

La película: Joker es la película del año, la película más polémica, la que más conversaciones ha protagonizado, la película de ruptura de un género, la película más fascista del año para unos y la más anarquista para otros… Ha creado confusión, ha levantado pasiones y ha hecho evidente una guerra entre DC y Marvel. Y gran parte de la culpa la tiene Joaquin Phoenix. 

El personaje:  El Joker… No hace falta decir mucho más. En esta versión del mítico villano se le retrata como a un tipo aún tímido, aún por explorar su psicopatía y su genio. Solo es un señor que quiere dos cosas: Mimos y ser el hijo de un rico. 

LA ESCENA: Cuando dentro de 10 años tengamos que acordarnos de lo que 2019 significó para el cine, esta será la escena a la que recurriremos.

Stanislavski vs. Caja vacía: Bueno, si este no es el ejemplo más extremo del método Stanislavski que baje el propio Stanislavski y lo vea. Phoenix estudió contorsionismo, bajó muchísimos kilos de peso, se encerró, cambió su voz, cambió su risa… Entregó todo su cuerpo al papel para sugerir una figura cercana al expresionismo alemán, alguien lleno de contradicciones que convierten a la película en la obra más inquietante del año. 

 

PILAR CASTRO en ‘Ventajas de viajar en tren’

La película: Una película imposible de definir, sin sinopsis basada en una novela inadaptable. Ventajas de viajar en tren es puro surrealismo, es tragedia, drama, es comedia, es thriller, es gore, es pornografía… Todo empieza con alguien que en un tren le pregunta a otro alguien si le puede contar su vida. 

El personaje:  Helga es el personaje de Pilar Castro. Una editora en horas bajas que se monta en tren justo después de internar a su marido en un psiquiátrico. Lo que hace Castro con este personaje es mantener la cordura entre el delirio para tender la mano al espectador y llevarle hasta el final de la madriguera de conejos. 

LA ESCENA: No vamos a poner aquí la gran escena de Pilar Castro porque sería un Spoiler como una casa. Pero para que os hagáis una idea del talento de esta actriz. 

Stanislavski vs. Caja vacía: Pilar lo hace todo fácil, es una actriz que escucha y que respira el mismo oxígeno que el espectador. Sin embargo, que parezca todo tan natural, tan poco fingido y tan fácil es, claro, extremadamente difícil. Ella no es de Stanislavski, Pilar es de las que se vacían y dejan que entren los personajes. 

 

SONG KANG-HO en ‘Parásitos’

La película: Por fin una película asiática, en concreto de Corea del Sur, ha llegado a tener un calado casi mainstream. Bong Joon-ho ha conquistado a los espectadores con un drama familiar en el que dos familias que pertenecen a mundos distintos comienzan una relación que acaba teniendo resultados imprevisibles. 

El personaje:  Parásitos es la cuarta colaboración entre Bong Joon Ho y Song Kang Ho…. Pero en ninguno de sus trabajos anteriores, el actor ha sido tan importante para la película como en esta ocasión. Interpreta a Kim Ki-taek, el patriarca de la familia pobre de Seúl cuyas fortunas van cambiando a medida que comienzan a trabajar como empleados por los nuevos ricos. El actor vuelve a clavar unas emociones en estado de transición. 

LA ESCENA: Nos valdría cualquiera, la verdad. Es sublime lo que hace.  

Stanislavski vs. Caja vacía: Aquí se intuye un poquito de Stanislavski. 

 

ANTONIO BANDERAS en ‘Dolor y Gloria’

La película: Es la vida de Salvador Mallo, un director de cine en su ocaso que vuelve a reencontrarse con sus recuerdos, su infancia en Paterna, su juventud en Madrid, su primer amor adulto, el cine, las drogas, la escritura. Salvador Mallo es una especie de alter ego de Almodóvar y lo que contiene de biográfico o de verdad es algo que solo podemos imaginarnos, lo que hace esta película aún más fascinante. 

El personaje:  Salvador es el mejor papel de Antonio Banderas en toda su carrera. El New York Times lo describe su trabajo demasiado bien: 

“Se mueve lenta y cautelosamente. Su voz es pesada. Su rostro es gentil e impasible”

LA ESCENA: Está tan bien que no le hace falta hablar.   

Stanislavski vs. Caja vacía: Cuanto más se ha acercado a Stanislavski, peor y más lejos ha estado Banderas de ser un buen actor, así que es fácil adivinar las instrucciones de Pedro para ayudar a su amigo con esta interpretación tan fascinante.

 

SCARLETT JOHANSSON y ADAM DRIVER en ‘Historia de un matrimonio’

La película: Historia de un matrimonio es la historia de un divorcio, el divorcio de Noah Baumbach, pero también el de Scarlett Johansson o el de Laura Dern. Una película construida con fragmentos de la realidad, durísima y vitalista al mismo tiempo. 

Los personaje:  Él es Charlie, un director de teatro enamorado de Nueva York. Ella es Nicole, una actriz cuya aspiración es crear su propia narrativa (profesional y vital) en Los Ángeles. Ambos tienen un hijo en común, Henry, que será el peor de los daños colaterales de este divorcio. 

LA ESCENA: LA ESCENA DEL AÑO.   

 

Stanislavski vs. Caja vacía: Ella tiene el papel más difícil de la película ya que tiene que combinar una cierta incertidumbre vital con la fuerza y estabilidad que necesita para emprender este divorcio. Su monólogo en el despacho de la abogada que interpreta Laura Dern es abrumador, está cansada, está triste, confusa… Sus ojos, constantemente líquidos, ahogan. Él tiene el papel conductor, se mueve en la dirección opuesta al de Scarlett y el espectador tiene, sobre todo, su visión. Para ello Adam Driver domina dos cosas importantísimas, el hiperrealismo y la comedia negra, quizá no veamos en mucho tiempo nada tan incómodo como el momento de la navaja. 

La escena de la discusión está, palabra a palabra, escrita en el guión. Es decir, no hay ni un gramo de improvisación. Un texto y dos actores de un talento infinito que han conseguido vaciarse para dejar entrar a Charlie y a Nicole.