10 filtraciones de guión que hicieron historia

Estas indiscreciones paralizaron rodajes millonarios y arruinaron carreras.

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26 de enero de 2014

La filtración del guión de The Hateful Eight le dejó hecho trizas, tanto que casi cancela su segundo western. Pero no es único caso, este informe recoge casos que paralizaron superproducciones, hicieron correr ríos de tinta y (al menos en un caso) arruinaron de verdad la carrera de otros genios del cine.

Godzilla (versión de Gareth Edwards)

Empezamos con una filtración bien gorda. Tan gorda, de hecho, como un lagarto japonés de 50 metros de alto cuyo reboot (con Bryan Cranston de protagonista, y el director de Monsters tras la cámara) tiene su estreno previsto para el 16 de mayo. Los spoilers de rigor, incluyendo detalles sobre el pasado del bicho y la posible intervención de otros colosos mutantes aparecieron en la web 4Chan hace dos semanas escasas, y un presunto resumen (enlace en inglés) puede leerse en internet.

Las consecuencias: Pues, básicamente, ninguna: la película ya está rodada y con la fecha de estreno puesta, así que sólo queda arrellanarse en el sofá y comprobar si la presunta filtración es real o un bulo.

Scream 2


 

Allá por 1997, cuando conectarse a internet implicaba invocar a los dioses de la telefonía fija, Wes Craven y el guionista Kevin Williamson sufrieron en propia carne el potencial del nuevo medio para divulgar información a gran velocidad (bueno, dada la fecha, esto es un decir). En julio de ese año, nada más comenzar el rodaje, un borrador del guión de Scream 2 se difundió por foros y listas de correo, revelando detalles de todo tipo sobre la segunda aventura de Sidney Prescott y (¡glups!) la nueva identidad de Cara de Fantasma.

Las consecuencias: Lo temprano de la filtración permitió que Williamson y Craven tomasen medidas: el primero reelaboró su trabajo a toda prisa, alterando los detalles más comprometedores, mientras que el cineasta mantuvo las últimas páginas del nuevo guión lejos del alcance del reparto hasta que tocó rodar las escenas finales.

Thor


 

Ni siquiera los dioses nórdicos se libran de las indiscreciones: el 27 de enero de 2011 fue la fecha en la que un guión preliminar de Thor (de 191 páginas, nada menos) llegó a manos de los internautas más avispados. Dado que el libreto había sido escrito a principios de 2010, antes del comienzo del rodaje, algunas de las escenas que figuraban en él no llegaron a la pantalla, pero otras (concretamente, el cameo de Jeremy Renner como Ojo de Halcón) sí acabaron viéndose en el filme.

Las consecuencias: Dado que Thor había salido ya de la sala de montaje cuando ocurrió el incidente, Marvel se vio obligada a chincharse, no sin antes desatar los superpoderes de sus abogados sobre la web Comic Book Movie, donde se habían publicado los spoilers de rigor.

Prometheus


 

Las filtraciones de guión afectan, en su mayoría, a filmes pendientes de estreno. Pero el caso de la precuela-o-así de la saga Alien fue bien distinto por dos razones. La primera, que el libreto llegó a los medios en diciembre de 2012, casi medio año después de que el filme de Ridley Scott llegase a los cines. Y la segunda, que no se trataba del guión definitivo, sino del libreto original de John Spaiths, titulado Alien: Engineers y libre de las intromisiones realizadas a posteriori por Damon Lindelof.

Las consecuencias: Las diferencias entre el primer guión de Prometheus y aquel que finalmente rodó Scott habían sido ya reveladas por el propio Spaiths. Debido a ello, la lectura de Alien: Engineers sirvió, más que nada, para confirmar que los fans de la vieja guardia habrían disfrutado mucho más con sus ideas que con las ‘mejoras’ de Lindelof.

Breaking Bad


 

Está claro que, en lo que a filtraciones se refiere, Bryan Cranston lleva la negra: en diciembre de 2012, un ladrón de poca monta llamado Xavier McAffee forzó la puerta de su coche, aparcado junto al plató de la serie en Albuquerque (Nuevo México), robándole un iPad en cuya memoria se hallaban los guiones de la última temporada. Dado que su móvil no tenía cobertura en aquel lugar desértico, el pobre Bryan tuvo que ir a pie hasta la gasolinera más próxima para, una vez allí, llamar a la oficina del sheriff y denunciar el latrocinio.

Las consecuencias: A estas alturas, te preguntarás por qué conocemos la identidad del ladrón, ¿verdad? Sencillo: tras llevar a cabo su delito, el tal McAffee se dedicó a alardear del mismo en un bar de Albuquerque, contándole a todo el mundo que tenía los guiones en su poder y facilitándole mucho las cosas a la policía local, que le detuvo a las pocas horas. Desde luego, este chico habría ganado a Jesse Pinkman en un concurso de bocachanclas.

Las Tortugas Ninja (versión de Michael Bay)

tortugas_ninja_michael_bay

De nuevo nos encontramos ante un caso poco ortodoxo: el guión de Las Tortugas Ninja levantó toneladas de morbo por tratarse de la primera incursión literaria del cineasta más explosivo. Tampoco nos extrañaría que fuese la última, ya que, una vez revelado al ojo público, el libreto resultó ser un truño de magnitud cósmica, cuyo pésimo argumento y catastrófica redacción nos daban otra razón más para exigirle a su autor unas disculpas inmediatas.

Las consecuencias: La nueva versión de Las Tortugas Ninja se estrenará en EE UU en agosto, con Bay como productor, Jonathan Liebesman a la dirección y Megan Fox como April O’Neil, la reportera amiga de los quelonios. Y no es por nada, pero los créditos señalan al tándem Appelbaum-Nemec (Misión: Imposible – Protocolo fantasma) y a Evan Daugherty (Divergente) como autores del libreto final…

Los Vengadores


 

Para regocijo del fandom, el responsable de que el guión de Los Vengadores se filtrara un año antes del estreno del filme (concretamente, en mayo de 2011) fue el mismísimo Samuel L. Jackson. El intérprete de Nick Furia recibió el archivo por coreo electrónico durante el rodaje de The Samaritan en Toronto, le dijo a su secretaria que lo pasase a papel… Y, con las prisas, se dejó olvidada la copia en la impresora. Con lo cual las páginas no sólo fueron robadas, sino que en las fotos que circularon por la Red el nombre del actor aparecía en ellas muy en grande y muy legible.

Las consecuencias: Escarmentada sin duda por el caso de Thor, la maquinaria legal de Marvel actuó rápidamente, impidiendo que se difundiera ningún detalle de la historia. Ahora bien, la producción sufrió un parón provisional, y sobre Jackson recayó (suponemos) un bochorno de los que hacen época.

Terminator Salvation


 

Como nos demuestra el caso de The Hateful Eight, algunas filtraciones de guión tienen consecuencias catastróficas. Pero también puede darse el caso contrario, como prueban los ejemplos de Las Tortugas Ninja o de la precuela de Terminator rodada por McG. En junio de 2008, cuando la cinta se hallaba en preproducción, los fans de la saga se enfurecieron cual esbirros de Skynet al enterarse, no sólo de que el personaje de Sam Worthington iba a ser un cyborg, sino de que además acabaría suplantando a John Connor (Christian Bale) tras la muerte de este al final de la historia.

Las consecuencias: Ante el clamor popular, tanto McG como los guionistas John D. Brancato y Michael Ferris admitieron que aquella idea era un patinazo. Como explicó el director más tarde, barajaron mantener ese final añadiéndole una nota mucho más trágica (con el androide Worthington aprovechando su nueva identidad para masacrar a la resistencia humana), pero finalmente se lo pensaron mejor y redactaron un colofón más optimista.

El quinto poder


 

Nuestro penúltimo ejemplo es uno muy reciente, y también un caso de lo más irónico. Porque, cuando dos productoras de Hollywood (Dreamworks y Disney) preparan un biopic sobre un artista de las filtraciones documentales como Julian Assange, y a dicho individuo dicha idea no le gusta un pelo… pues pasa lo que tiene que pasar: en septiembre del año pasado una versión incompleta del guión de El quinto poder apareció en WikiLeaks, la web fundada por el propio Assange, acompañada de comentarios muy poco elogiosos.

Las consecuencias: Pues pocas, o ninguna: El quinto poder no fue el éxito de público y crítica que sus creadores esperaban, y Assange (quien, todo sea dicho, se hizo amiguete de Benedict Cumberbacht durante el proceso) sigue afirmando que el filme es una sarta de mentiras.

Ciudadano Kane


 

Sí, lo sabemos: nuestros ejemplos anteriores han sido todos de filmes recientes, o al menos no muy antiguos, mientras que el clásico de Orson Welles llegó a las pantallas en 1941. ¿Por qué este salto temporal? Pues porque esta indiscreción, cometida por el guionista Herman Mankiewicz, le reveló al millonario William Randolph Hearst que Welles preparaba un poco elogioso biopic en clave sobre su figura. Debido a lo cual podría considerarse como la filtración más catastrófica de la historia del cine…

Las consecuencias: Tras leer el guión, un Hearst loco de ira desató el poder de su imperio mediático sobre la película y sobre Welles, condenando a Ciudadano Kane al fracaso comercial y convirtiendo al actor y director en un paria de Hollywood. La que podría haber sido una carrera triunfal en lo económico y lo artístico se vio abocada, desde entonces, a una trayectoria irregular que jamás alcanzó el potencial prometido por su genio.

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