[Crónica Seminci 2013] Blogueros, críticos de cine y una funeraria delirante

En la edición 58ª del festival de cine de Valladolid encuentro entre blogueros y críticos de cine y una delirante comedia húngara Por MARILÓ GARCÍA

25 de octubre de 2013

La edición 58 de la Seminci dedica este año su programación al cine marroquí. Además, no faltan interesantes propuestas que compiten en la sección oficial, así como una buena colección de cortometrajes que suelen atraer la atención de los espectadores por su originalidad. El miércoles a mi llegada no dudé en asistir al teatro Calderón de Valladolid, sede del festival, al encuentro entre blogueros y críticos de cine, que debatían sobre la importancia de los primeros frente al tradicionalismo de los segundos (entendiendo esto como algo que conocemos frente a la novedad de los blogs). Varios periodistas de medios tradicionales (Gregorio Belinchón, Nuria Vidal, Oskar Belategui) debatieron sobre el panorama actual de la información y crítica de cine con otros tantos blogueros (David Cardenas, Javier Ruiz, Monidala Jones, Juan Pizarro). Pudimos escuchar varias reflexiones, aunque eché de menos una conexión vía streaming para dar la opción de tuitear o enviar preguntas de los lectores que no compran periódicos si no que leen de cine en los medios online.

Para escribir en un blog es imprescindible citar las fuentes, ya que, como comentó Gregorio Belinchón de El País, cuando él escribía fanzines si copiabas de revistas del extranjero nadie se daba cuenta. Ahora todos barajamos la misma información. Javier Ruiz de Las horas perdidas confirmó que no todos los blogs tienen acceso a la información de primera mano y que, evidentemente, se citan siempre las fuentes. Javier Angulo, director de la Seminci y ex director e CINEMANÍA, explicó que ésta era la primera edición en la que se contaba con blogueros. Mientras en la mesa de debate se oían cosas como que “los artículos de Luis Martínez en El Mundo son más salvajes que algunos blogs”, otros comentaban que en los medios impresos se está viviendo una crisis salvaje. Belinchón puso de ejemplo El País, el periódico en el que trabaja: “Vivimos miserias, somos seis, el periódico vive una crisis, la sección de cultura no interesa”. Angulo recordó cómo en su época como director de CINEMANÍA ya había menos opinión que información: “En los blogs hay mucha más opinión”. Que es también una forma de poder diferenciarse de otros blogs de la competencia. Nuria Vidal, de la revista Fotogramas, apoyó una forma de “profesionalizar los blogs que valen, tienen que ir a más”. También destacó, como bloguera, que “no nos autocensuramos, lo único que no puedes hacer es faltar al respeto”, y que todavía no se tienen en cuenta a los blogs como tales, ya que, por ejemplo, en su revista, afirmó, “pagan en el blog la mitad de lo que se paga en papel”. ¿Libertad? Belinchón resumió que la tenía exclusivamente gente como Carlos Boyero, que “en El País escribe de lo que quiere y cuanto quiere. De hecho, ha sido relanzado por una generación de blogueros que quieren ser como él”. En el eterno debate sobre la prensa llamada tradicional y los blogs, Oskar Belategui de Vocento comentó que “los blogs aún no tienen la fuerza que tiene la prensa tradicional para crear corrientes de opinión”. Un debate éste que se hizo corto y que demuestra que la opinión de los blogs interesa, entendiendo como blogs los que se dedican a hablar de cine en un medio online con la misma profesionalidad como lo haría cualquier medio impreso.

Gregorio Belinchón, Nuria Vidal y Oskar Belategui
Gregorio Belinchón, Nuria Vidal y Oskar Belategui) debatieron sobre el panorama actual de la información y crítica de cine con otros tantos blogueros. Pudimos escuchar varias reflexiones. Para escribir en un blog es imprescindible citar las fuentes, ya que, como comentó Gregorio Belinchón de El País, cuando él escribía fanzines si copiabas de revistas del extranjero nadie se daba cuenta. Ahora todos barajamos la misma información. Javier Ruiz de Las horas perdidas confirmó que no todos los blogs tienen acceso a la información de primera mano y que, evidentemente, se citan siempre las fuentes. Javier Angulo, director de la Seminci y ex director e CINEMANÍA, explicó que ésta era la primera edición en la que se contaba con blogueros. Mientras en la mesa de debate se oían cosas como que “los artículos de Luis Martínez en El Mundo son más salvajes que algunos blogs”, otros comentaban que en los medios impresos se está viviendo una crisis salvaje. Belinchón puso de ejemplo El País, el periódico en el que trabaja: “Vivimos miserias, somos seis, el periódico vive una crisis, la sección de cultura no interesa”. Angulo recordó cómo en su época como director de CINEMANÍA ya había menos opinión que información: “En los blogs hay mucha más opinión”. Que es también una forma de poder diferenciarse de otros blogs de la competencia. Nuria Vidal, de la revista Fotogramas, apoyó una forma de “profesionalizar los blogs que valen, tienen que ir a más”. También destacó, como bloguera, que “no nos autocensuramos, lo único que no puedes hacer es faltar al respeto”, y que todavía no se tienen en cuenta a los blogs como tales, ya que, por ejemplo, en su revista, afirmó, “pagan en el blog la mitad de lo que se paga en papel”. ¿Libertad? Belinchón resumió que la tenía exclusivamente gente como Carlos Boyero, que “en El País escribe de lo que quiere y cuanto quiere. De hecho, ha sido relanzado por una generación de blogueros que quieren ser como él”. En el eterno debate sobre la prensa llamada tradicional y los blogs, Oskar Belategui de Vocento comentó que “los blogs aún no tienen la fuerza que tiene la prensa tradicional para crear corrientes de opinión”. Un debate éste que se hizo corto y que demuestra que la opinión de los blogs interesa, entendiendo como blogs los que se dedican a hablar de cine como lo haría cualquier medio impreso.

En la sección Punto de encuentro a destacar la película Istensi Muszak (Turno divino), del húngaro Mark Bodzsar, que confesó muy contento (y nervioso) que no se había estrenado aún en su país, y que estábamos ante la premiere mundial. Vino precedida por el simpático corto El hombre con la cabeza de bolsa de papel, de los franceses Thierry Dupety y Sandra Joubeaud.

En la comedia Istensi Muszak viajamos a principios de los 90 con Milan, un joven mitad serbio mitad húngaro que huye de Hungría a Yugoslavia. En su afan por conseguir el dinero con el que poder rescatar a su novia, enfermera en la guerra de los Balcanes, se une a una delirante funeraria, en la que cada escena era aún más surrealista que la anterior. Gustó a público y crítica, y curiosamente, por lo que nos toca, en una se las secuencias contiene un pequeño homenaje a Buried, de Rodrigo Cortés (incluyendo el mechero).