[Crónica Festival Cine Gijón 2013] ‘Sobran las palabras’: James Gandolfini

Séptima jornada del FICX, un día de varias películas aceptables y una gran apuesta por el cine de género. Por PABLO GONZÁLEZ TABOADA

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22 de noviembre de 2013

¿De qué se habla en el festival? Albert Serra sigue dando de qué hablar, principalmente por la segunda proyección de su nueva película y un coloquio en el que ha participado. Pero el tema de conversación del día ha sido el de la película postima de James Gandolfini. Es un testamento perfecto, no tanto por la calidad del film como por su maravillosa, extraordinaria interpretación. Por cierto que si el otro día os hablábamos de “Ronquiditos”, querréis saber que el karma ha tomado cartas en el asunto y finalmente fue expulsado de la sala tras un nuevo concierto a base de sonidos demasiado audibles. Por un cine libre de ronquidos.

¿Qué has visto? Sobran las palabras de Nicole Holofcener, una de esas películas americanas en la línea Sundance que se ve bien, sin ser gran cosa, y que cuenta con varios nombres importantes en su reparto: Julia Louis-Dreyfus como protagonista casi absoluta, pero también Toni Collette o Catherine Keener. James Gandolfini, en su último papel, es indudablemente lo mejor de un film blandito, con algún diálogo imaginativo pero de corto alcance. Pero insistimos: Gandolfini está titánico, maravilloso, sacando partido de su carisma y arrolladora presencia en pantalla para llenarla completamente. Su química con Louis-Dreyfus ayuda además a que las cosas funcionen aunque sea a un nivel justo.

Saliendo de la sección oficial y saltando a Animaficx, hemos visto la que es la película de animación con mejores críticas (ni una negativa) de todo el año: Jasmine de Alain Ughetto. Presentada en Annecy y candidata a los Premios del Cine Europeo, se trata de una película animada con plastilina y que usa como excusa una serie de cambios sociales y políticos que se experimentaron en Irán desde los años 70, para contar una historia de amor entre personas afines. Es un trabajo riguroso, que gustará sobre todo a los estudiosos de la Historia, pero toma algunas decisiones que ahogan un poco su poesía para convertirla en un ejercicio más teórico que práctico.

La sensación del festival de Nocturna, I Am A Ghost de H.P. Mendoza, cumple sobradamente las expectativas generadas: como una versión casera de Insidious: Capítulo 2 con una historia que pliega varios tiempos, el film se las ingenia para ser imaginativo en todo momento, para darle una dimensión extra al cine sobrenatural de casas encantadas y además para construir un climax final muy notable, con giros y más giros pero mucho sentido. Su ajustadísimo presupuesto ayuda, y de hecho potencia, explotar la idea y no venderse al pirotecnia.  En la misma línea pretende jugar Hernán Guerschuny con su debut, El crítico, que sigue la vida de un crítico de cine bastante severo que de pronto se ve atrapado en un ‘género que no es el suyo’: una comedia romántica. Cae simpática, aunque termina traicionándose a sí misma y olvidándose de los mecanismos que previamente había sabido desmontar. Si en Sobran las palabras el gancho era Gandolfini, aquí podría serlo la guapísima Dolores Fonzi, que interpreta al típico personaje femenino alocado que vuelve al protagonista contra sus propias creéncias. En un remake americano, lo interpretaría Zooey Deschanel. 

¿Qué te has perdido? La nueva película de Tomasz Wasilewski, Floating Skyscrapers, que compite en la sección oficial. La recuperaremos pronto, pero los comentarios que se han ido escuchando a lo largo del día aseguran que merece la pena.

¿Con quién has hablado? Con Alain Ughetto, realizador de Jasmine, que vuelve a la animación tras muchos años inactivo. Nos contaba las dificultades que atravesó el proyecto, el cambio de rumbo que tomó hacia la mitad (iba a contener 30 minutos de metraje encontrado; finalmente apenas hay dos) y de las posibilidades expresivas que ofrece el uso de la plastilina dentro del medio, frente al lápiz y papel. En sus palabras, “la plastilina permite saber el estado de ánimo de la persona por la forma en que está moldeada, mientras que en animación tradicional los sentimientos se transmiten de forma más controlada, mediante cuadros previos”. Un año de trabajo en solitario, por cierto, es lo que le llevó hacerla.

Gijonmetro: Sobran las palabras podría colarse en el palmarés con un premio merecido pero, de entregarse, “facilón”: James Gandolfini como mejor actor. Hemos visto interpretaciones más complejas (Blue Ruin) pero Gandolfini está sobresaliente. Veremos si al jurado le puede el lado sentimental o si dejan la emoción a margen.

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