EN ESTE NÚMERO:

Vengadores: Endgame

GAME OVER?

1 PASIVO AGRESIVO. Alguno pensará que la fe de Espartaco podría derrotar al mismísimo Thor, o que la jeta de Barry Lindon era en sí misma un superpoder, pero, en realidad, lo más cerca que alguna vez estuvo Stanley Kubrick de dirigir una película de superhéroes fue con 2001, una odisea del espacio. La rebeldía pasivo agresiva de HAL 9000 es más propia de un taimado supervillano, pero esa voz de ultratumba cadenciosa tenía la impronta de las historias que se han trasladado del cómic a la pantalla en la eclosión superheroica cinematográfica del siglo XXI. De este supuestamente descreído siglo XXI, que, sin embargo, ha comenzado a carburar con los niveles de fidelidad a los universos de DC y Marvel completamente desatados. El panteón de los dioses modernos se ha llenado de superhéroes. ¿Y ahora, qué?

Kubrick lo vio venir hace tiempo: “Lo más terrible del universo no es que nos sea hostil, sino que nos sea indiferente”. En pleno punto de inflexión cinematográfico en DC, tras el estreno de la película más redonda de la casa de Superman y Batman, que ha tenido en ¡Shazam! a un inesperado líder (superando por los pelos al Batman de Lego), la línea de películas de Marvel arriesga el prestigio ganado en sus 21 películas oficiales anteriores cerrando la barraca que le ha llevado a reunir a la mayor pléyade de superhéroes (y, ojo, de estrellas de Hollywood, concepto que está tan en crisis como el propio cine en salas) jamás conocida, y que ha permitido que Disney, gracias a su despliegue proteico, lleve varios años siendo la empresa cinematográfica que más ingresa del mundo. La llamada ‘Casa de las Ideas’ se ha convertido en la caja registradora más grande el mundo, pero no quieren quedarse solo con el furgón del dinero, y más siempre que un Joker ande suelto. La estrategia del riesgo, controlado, por supuesto (quedan superhéroes y filones; los de Fox, sin ir más lejos), ha ganado la partida. Como le hacía decir David Mamet a Ricky Jay en Casa de juegos (1989): “Si quieres ganar la partida, tienes que quedarte a ver el final”.

FIN DE PARTIDA. Los hermanos Russo han sido los encargados de gestionar el final de los Vengadores con Endgame. Y lo han hecho afrontando un sentimiento de fracaso que ya asomaba en Infinity War, pero que, como el destino de los héroes, quedaba inconcluso, pendiente. La muerte y la derrota en vida comparten un espacio de reflexión y diálogo en la película, una especie de páramo de introspección que era muy complicado encontrar en cualquier otro filme superpoderoso, pero que no debe ser eterno. Había que solventarlo para no acabar en la indiferencia. Esa es una de las razones por las que Endgame ha arrasado el ranking de filmes de Marvel que traíamos, tan lustroso, del pasado, encabezado entonces por Capitán América: El Soldado de Invierno y ahora completamente desbordado. Nada va a ser lo mismo en Marvel desde ya. Ni la muerte (y resurrección) de Superman provocó semejante catarsis. Nadie es tan perfecto como para sobrevivir al éxito sin daños. Ni siquiera Marvel. Por eso va a continuar su despliegue cambiando de tercio, feminizándose, abriéndose al futuro. Pero este reconocimiento intermedio, como de alto ante una bifurcación de caminos, es una señal de inteligencia fílmica, de la mano de Joe y Anthony Russo, y, por supuesto, conceptual, Kevin Feige mediante. La recomposición de los Vengadores es el paso previo para la renovación en Marvel. Y las revoluciones hay que hacerlas siempre cuando se va ganando. Eso también es muy de David Mamet.

PEINETA. 25 años después de la peineta de Pulp Fiction en Cannes, su director, más cómodo en el papel de superstar que como superhéroe, sigue siendo la referencia de otro tipo de cine que aún crea expectación, superpoderes aparte. Su próxima Érase una vez en… Hollywood encierra tantos probables homenajes como Endgame metros de lycra. Quentin Tarantino, que estuvo a punto de adaptar al cine a Luke Cage, superhéroe con la piel a prueba de bombas, sigue convencido de que nunca ha dirigido ninguna peli de superhéroes. No se ha dado cuenta de que La Novia de Kill Bill es justo lo que Marvel está buscando para rematar su revolución.

Suscríbete

Suscripción digital

Suscríbete a Cinemanía y disfrútala donde tú quieras, en cualquier momento desde tu tablet, PC o Smartphone.

Suscripción papel

Suscríbete a Cinemanía y disfrútala donde tú quieras, en cualquier momento desde tu tablet, PC o Smartphone.