10 curiosidades sobre ‘Ghost’ que desencadenarán tu amor

Ghost (Más allá del amor) (1990) se convirtió en paradigma del thriller noventero y, sobre todo, en una de las cintas más románticas y atemporales del cine popular moderno. Una historia de amor entre dos jóvenes guapérrimos que se ve truncada el día que Sam (Patrick Swayze) muere asesinado en un atraco y a su chica (Demi Moore) solo le queda la opción de comunicarse con su fantasma a través de una vidente (Whoopi Goldberg).

Con motivo del 30 aniversario de la película, compartimos diez curiosidades de Ghost que posiblemente desconocías sobre esta icónica historia de amor más allá de la muerte.

Por ÁLEX ANDER

La llorona entrenada que buscaban

Demi Moore consiguió el papel de Molly Jensen después de prometerle al director y a los productores de la película que era capaz de llorar en el preciso momento que lo necesitara, tanto por un solo ojo como por ambos.

Un papel multiofrecido (y multirechazado)

Parece ser que el director de Ghost le ofreció el papel de Sam Wheat a muchísimos actores —como Kevin Bacon, Alec Baldwin, Nicolas Cage, Kevin Costner, Tom Cruise, Johnny Depp, Harrison Ford, Mel Gibson, Tom Hanks, John Travolta o Bruce Willis—, aunque todos ellos lo rechazaron al considerar que encarnar a un fantasma podía resultar demasiado cursi, por no decir un fracaso.

Al final, sin estar nada convencido del asunto, Jerry Zucker aceptó hacerle una prueba a Patrick Swayze, y (¡oh, sorpresa!) se quedó fascinado con el resultado.

El mayor reto de su carrera

Patrick Swayze comentaría que aceptó actuar en la película porque acababa de actuar en De profesión: duro (1989) y Con su propia ley (1989) “y no quería ser considerado solo un actor de cine de acción “.

Después de rodarla, llegaría a confesar que el de Sam Wheat había sido el papel más difícil que interpretó en su carrera, sobre todo porque principalmente debía limitarse a ejercer como observador de la acción, en lugar de como participante.

Clases de alfarería

Demi Moore quiso recibir varias clases de alfarería para que la escena en la que ella y Swayze aparecen moldeando una figura de cerámica —al ritmo de Unchained Melody— resultase medianamente convincente.

El actor, por su parte, dijo que esta escena era la cosa más sexy que él había rodado en una película.

Aunque no estaba en el guion que el manoseado tiesto se derrumbara en un momento dado, Swayze y Moore se metieron tanto en el papel que continuaron toqueteándolo (y toqueteándose) después de aquello.

Revisadísimo guion

El guionista del filme, Bruce Joel Rubin —ganador del Oscar al mejor guion original—, confesó en una entrevista que al principio se mostraba bastante escéptico con la idea de que Jerry Zucker fuese la persona que dirigiese su historia. Él quería contar con alguien como Stanley Kubrick para tal misión.

Al final, y después de revisar juntos ¡diecinueve! versiones del guion, Zucker le dio algo de estructura a aquellas páginas y tanto él como Rubin se entendieron bien durante el rodaje.

Romántico y rentable

Cuando Ghost vio la luz, Hollywood parecía llevar unos años empecinada en producir fundamentalmente previsibles blockbusters de acción y aventuras. Sin embargo, la cinta de Zucker logró demostrar, al igual que ocurriría con Pretty Woman, que comedia romántica y cine rentable no eran términos incompatibles.

De hecho, y a pesar de que rodarla apenas costó 22 millones de dólares, Ghost logró recaudar 505 millones, lo que la convirtió en su día en una de las películas más taquilleras de la historia.

Los fantasmas no tiritan

La tarde que el equipo rodó la escena de persecución del filme, hacía un frío del carajo en la ciudad de Nueva York. Como es lógico, la mayoría de actores y el equipo técnico vestían ropa de abrigo ese día.

Todos menos Patrick Swayze —¿dónde habéis visto a un fantasma con frío?—, quien tuvo que masticar un trozo de hielo para evitar que su gélido aliento fuese perceptible.

Los chicos no lloran

Cuando Ghost se estrenó, los cines de la mexicana ciudad de Monterrey decidieron regalar con la entrada un sobre que contenía kleenex y que rezaba “Solo para mujeres”. Igual se creyeron que los hombres no lloran viendo melodramas.

La mejor pagada de Hollywood

Dar vida a Molly Jensen supuso un punto de inflexión en la trayectoria de Demi Moore, quien empezó su carrera artística currando como modelo y había actuado en unas cuantas películas olvidables cuando le ofrecieron formar parte de Ghost.

Aunque es cierto que, inmediatamente después de leer el guion, Moore pensó que la película era algo así como “una receta para el desastre”, la cinta la convertiría en la actriz mejor pagada de Hollywood.

Whoopi Goldberg lo petó

El papel de Oda Mae Brown no fue escrito pensando en Whoopi Goldberg, pero Patrick Swayze, quien era un gran seguidor de la actriz, convenció (e incluso presionó) a los productores de la película para que se lo dieran a ella.

Encarnar a la vidente cachonda de Ghost —que fue el videocasete más alquilado del año 1991— le valdría a Goldberg un Oscar, un Globo de Oro y un BAFTA, y la catapultó al Olimpo cinematográfico.

“Cuando gané mi premio de la Academia [de Hollywood], la única persona a la que realmente se lo agradecí fue a Swayze”, comentaría la actriz años después.

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