5 piscinas de película

Agosto ya ha pasado su ecuador, pero ni siquiera eso sirve para alejar de nosotros la ola de calor que tenemos encima.

Si estás leyendo esto con el ventilador encendido, es más que probable que lo de ir a la playa sea una cosa que te pille lejana, pero si ni siquiera puedes permitirte pisar la piscina, tranquilo, el cine tiene unas cuantas alternativas para que imagines que has metido la cabeza en agua fresquita.

El crepúsculo de los dioses (1950)

Sí, la de la película de Billy Wilder no es la piscina más agradable de la historia del cine, pero antes de que William Holden apareciera muerto en ella, bien que la disfrutaba en mitad del calor de Los Ángeles.

Spring Breakers (2012)

Bastante más subida de tono que la de William Holden y Gloria Swanson, la de la película de Harmony Korine se nos presentaba como el lugar perfecto para que los protagonistas soltaran sus ansias de nueva experiencias.

El nadador (1968)

Todavía resulta increíble que en los locos años 60 se adaptara este relato de John Cheever, magnum opus piscinero donde los haya.

Si quieres ver agua en el cine, la película de Frank Perry es lo que buscas.

Swimming Pool (La piscina) (2003)

Mucho antes de la tórrida piscina de Spring Breakers, el realizador François Ozon nos regaló esta historia con aires de thriller erótico.

Gremlins (1984)

Y dejamos para el final aquella en la que te lo pensarás dos veces antes de sumergirte..

¿Recuerdas que no se podía mojar a los simpáticos (un decir) Gremlins? Pues aquí el horror tenía forma de piscina.

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