CRÍTICA

Vuelta a casa de mi madre

6

Por
10 de diciembre de 2016

Nuevamente se repite la fórmula: “Familia disfuncional e incendiaria + chorreón de gasolina tragicómico = exitazo de taquilla en el país vecino”. Un canon con base teatral y que, en los 90, el tándem Jaoui-Bacri, entre otros autores, empezó a popularizar y exportar, aunque sin alcanzar nunca su repercusión local. Ahora llega su enésimo pariente, firmado por un Eric Lavaine que, hace un par de temporadas, nos demostró sus dotes para la comedia ligera y generacional con Barbacoa de amigos. En este caso, las tornas se vuelven más sociales (sin llegar al ‘defcon Loach’, aunque incluya una ácida escena de burocracia kafkiana) al presentarnos a una cuarentona a la que el desempleo ha obligado a retornar al nido, tal y como explica muy convenientemente el título. De rebote, también tendrá que lidiar con sus bastante asquerositos hermanos y con algunos daños colaterales de su etapa laboral. Sin muchas pretensiones de sindicalismo –véase el final de cuento de hadas–, el filme centra sus dardos en el aquelarre indoor, ora costumbrista, ora traumático, beneficiándose del buen trabajo de Alexandra Lamy, que no las pasaba tan canutas ni cuando tenía que pescar a lazo al bebé volador Ricky. Pero la campeona de la función es Josiane Balasko, perfecta tanto en su despiste de vodevil como en su rol de madraza vikinga. En suma, un entretenimiento sencillo y cómplice.

Típica comedia francesa de entarimado y familia ‘trapisóndica’.

SINOPSIS:

A sus 40 años, Stéphanie se ve obligada a regresar a casa de su madre y es recibida con los brazos abiertos por ella. Ambas tienen que tener una gran paciencia para llevar esta nueva vida juntas.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: ,

PAIS: Francia

DURACIÓN: 97 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: A Contracorriente Films

ESTRENO: 30 de Diciembre de 2016