CRÍTICA

Vida oculta

5

Por
03 de febrero de 2020

Sobre el papel, Vida oculta representa el regreso de Terrence Malick a un cine más estructurado y menos desdeñoso por la lógica narrativa que el mostrado por sus películas más recientes; en la práctica, sin embargo, es más bien la confirmación de que a estas alturas el director ya no sabe cómo contar una historia. En lugar de explorar a su protagonista, Franz Jägerstätter –un austriaco ejecutado por el Tercer Reich en 1943 tras negarse a jurar lealtad al Führer–, durante buena parte de su metraje funciona como un incesante torrente de imágenes que capturan fragmentos de momentos acompañadas de música clásica y voces en off que verbalizan sentimientos o hablan directamente con Dios, siempre entre susurros. Y esos tics resultan problemáticos no solo porque están gastados –Malick lleva usándolos sin parar desde El árbol de la vida (2011)– sino, sobre todo, porque no hacen justicia ni a los actos de Jägerstätter ni al contexto histórico en el que tuvieron lugar.

En realidad, Vida oculta se muestra más interesada en ser la película sobre el nazismo más bonita de la historia que en la crisis de su protagonista. De hecho, Malick parece querer convencernos de que tal crisis no existió, y que aquel hombre en ningún momento sintió tentaciones de abandonar sus principios para salvarse a sí mismo y a su familia. No trata de explorar su humanidad sino de santificarlo.

Malick sigue perdido en las profundidades de sus propias ínfulas.

SINOPSIS:

Franz y Fani Jägerstätter son un matrimonio que vive feliz en una granja de Austria cuando estalla la Segunda Guerra Mundial. Todos empezarán a apoyar el nazismo, pero Franz decidirá no seguir a la masa y rehúsa prestar juramente a Hitler. Las repercusiones no se harán de esperar...

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN: 180 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Walt Disney

ESTRENO: 07 de Febrero de 2020