CRÍTICA

Verano del 85

7

Por
05 de octubre de 2020

A nivel estilístico, el decimonoveno largo de François Ozon puede entenderse como un regreso a los psicodramas llenos de perversidad y pulsión (homo)sexual que lo dieron a conocer en los 90. En esta ocasión, eso sí, el género no es un fin en sí mismo sino un vehículo a bordo del que llevar a cabo un ejercicio de narración subjetiva y meditar así sobre cómo los adolescentes perciben sus propias experiencias vitales. La película adopta la forma de un rompecabezas. A través de una sucesión de flashbacks que nos pasean entre un pasado idílico y un presente lúgubre, Ozon traza dos líneas argumentales paralelas: en una, contemplamos el febril romance entre un joven de 16 años y otro ligeramente mayor; en la otra, somos testigos del proceso de racionalización que atraviesa el primero de ellos mientras permanece retenido tras la muerte de su amante.

Verano del 85 avanza apresurada, amanerada, melodramática y absurda; puede resultar decepcionante viniendo de quien, gracias a títulos como En la casa y Frantz, se ha confirmado como un narrador tremendamente sofisticado. Sin embargo, resulta del todo adecuada porque no habla Ozon sino un chaval ingenuo y obsesivo que acaba de experimentar por primera vez el amor, el sexo y la más violenta de las rupturas. Es una historia por momentos ridícula pero en todo caso tierna y sincera acerca de la adolescencia y el despertar sentimental.

Un ejercicio de sofisticación narrativa disfrazada de tosquedad.

SINOPSIS:

Un joven disfruta de sus vacaciones en un resort en la costa de Normandía en los años 80. Su idílica estancia en el lugar será trastocada cuando experimente el sexo, el amor y la más violenta de las rupturas.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 100 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Golem

ESTRENO: 09 de Octubre de 2020