CRÍTICA

Una semana en Córcega

7

Por
03 de septiembre de 2015

En el “insti” tenía un profesor de cine enrollado, con gran conocimiento y también cierta debilidad correspondida por las alumnas hermosas, que se le rifaban. Para él, cuanto más separados tuviesen los ojos actores y actrices, tanto más expresivos resultaban delante de la cámara. Razón llevaba cuando el éxito y la belleza de celebrities como Kate Moss, Amanda Seyfried, o de la debutante Lola Le Lann (un terremoto viral en Francia, gracias a esta película) se ha fundamentado en gran parte en esos inconfundibles ojos de pez. También es Vincent Cassel de los que tienen las órbitas oculares alejadas del puente de la nariz, y tampoco ha rentado mal su atractivo en los últimos años, cinematográficamente hablando: pigmalión de Natalie Portman en Cisne negro, sujeto del deseo de Rosario Dawson en Trance y cuarentón seducido por la lolita Le Lann en Una semana en Córcega. Peculiaridades fisiológicas aparte, la película de Jean- François Richet (Mesrine, Asalto al distrito 13) es un remake de la película homónima Un moment d’égarament, escrita y dirigida en 1977 por Claude Berri, y que a su vez conoció otra versión ambientada en Río de Janeiro, dirigida por Stanley Donen en 1984, y con Michael Caine y unas jovencísimas Michelle Johnson y Demi Moore como protagonistas. Por lo tanto, algo tendrá esta historia de enredo y traiciones acerca de dos padres que comparten vacaciones con sus hijas pubertas, o púberas, cuando ya va por su tercera versión… El propio Cassel, acompañado por la nínfula Le Lann durante el press junket de Madrid, confesó que la película había pretendido esquivar el puritanismo imperante aproximando la edad de sus jóvenes protagonistas hasta (casi) la mayoría de edad. Afortunadamente, y pese a la autocensura, el guión y las imágenes son generosos en el desnudo y la sensualidad de la nueva musa, acompañada en el reparto por Alice Isaaz y François Cluzet (gracioso y pasado de rosca a partes iguales), además de por Cassel. No es precisamente un Rohmer, cinematográficamente hablando, esta película guionizada por Lisa Azuelos (LOL), aunque se den planteamientos y situaciones que coinciden en alguna de las películas del maestro, como La coleccionista. Pero para ser justos, hay que decir que a Una semana en Córcega ni le sobra ni le falta un plano, ni una línea de diálogo. Te puede parecer más o menos redundante el intercambio generacional que propone la banda sonora combinando La mer de Charles Trenet, con Lean On o el Diamonds de Rihanna, o incluso tópico el enamoramiento de Louna (Le Lann) en la “Cascada de los Enamorados”. Pero la secuencia que viene después, con la misma actriz observando la nuca de Lolo (Cassel), y la cámara trazando un plano de fuga hacia el mar y el cielo corso, plagado de “perlas” de luz, o la misma secuencia, escueta y medida, con la que se cierra la película, demuestran que tanto realizador como guionista saben bien lo que se está haciendo: un verdadero hit, que por igual vale para maduritos y post adolescentes. Y si no, que se lo pregunten a mi profe de cine después de haber reposado ese último primer plano de la Le Lann.

En el “insti” tenía un profesor de cine enrollado, con gran conocimiento y también cierta debilidad correspondida por las alumnas hermosas, que se le rifaban. Para él, cuanto más separados tuviesen los ojos actores y actrices, tanto más expresivos resultaban delante de la cámara. Razón llevaba cuando el éxito y la belleza de celebrities como Kate Moss, Amanda Seyfried, o de la debutante Lola Le Lann (un terremoto viral en Francia, gracias a esta película) se ha fundamentado en gran parte en esos inconfundibles ojos de pez. También es Vincent Cassel de los que tienen las órbitas oculares alejadas del puente de la nariz, y tampoco ha rentado mal su atractivo en los últimos años, cinematográficamente hablando: pigmalión de Natalie Portman en Cisne negro, sujeto del deseo de Rosario Dawson en Trance y cuarentón seducido por la lolita Le Lann en Una semana en Córcega.

Peculiaridades fisiológicas aparte, la película de Jean- François Richet (Mesrine, Asalto al distrito 13) es un remake de la película homónima Un moment d’égarament, escrita y dirigida en 1977 por Claude Berri, y que a su vez conoció otra versión ambientada en Río de Janeiro, dirigida por Stanley Donen en 1984, y con Michael Caine y unas jovencísimas Michelle Johnson y Demi Moore como protagonistas. Por lo tanto, algo tendrá esta historia de enredo y traiciones acerca de dos padres que comparten vacaciones con sus hijas pubertas, o púberas, cuando ya va por su tercera versión… El propio Cassel, acompañado por la nínfula Le Lann durante el press junket de Madrid, confesó que la película había pretendido esquivar el puritanismo imperante aproximando la edad de sus jóvenes protagonistas hasta (casi) la mayoría de edad. Afortunadamente, y pese a la autocensura, el guión y las imágenes son generosos en el desnudo y la sensualidad de la nueva musa, acompañada en el reparto por Alice Isaaz y François Cluzet (gracioso y pasado de rosca a partes iguales), además de por Cassel.

No es precisamente un Rohmer, cinematográficamente hablando, esta película guionizada por Lisa Azuelos (LOL), aunque se den planteamientos y situaciones que coinciden en alguna de las películas del maestro, como La coleccionista. Pero para ser justos, hay que decir que a Una semana en Córcega ni le sobra ni le falta un plano, ni una línea de diálogo. Te puede parecer más o menos redundante el intercambio generacional que propone la banda sonora combinando La mer de Charles Trenet, con Lean On o el Diamonds de Rihanna, o incluso tópico el enamoramiento de Louna (Le Lann) en la “Cascada de los Enamorados”. Pero la secuencia que viene después, con la misma actriz observando la nuca de Lolo (Cassel), y la cámara trazando un plano de fuga hacia el mar y el cielo corso, plagado de “perlas” de luz, o la misma secuencia, escueta y medida, con la que se cierra la película, demuestran que tanto realizador como guionista saben bien lo que se está haciendo: un verdadero hit, que por igual vale para maduritos y post adolescentes. Y si no, que se lo pregunten a mi profe de cine después de haber reposado ese último primer plano de la Le Lann.

En memoria de Claude Berri, Le Lann seduce a Cassel y a la cámara.

SINOPSIS:

Antoine (François Cluzet) y Laurent (Vincent Cassel) son dos amigos de toda la vida que pasan sus vacaciones en Córcega junto a sus hijas. Por un lado Louna (Lola Le Lann), hija de Antoine; y por el otro Marie (Alice Isaaz), hija de Laurent. Aunque las dos chicas inician sus vacaciones con noches de fiesta sin fin, todo va a empeorar cuando Louna intenta seducir al padre de Laurent una noche en la playa. Louna se enamorará de él, pero ¿Cómo reaccionarán Marie y Antoine cuando se enteren de todo el asunto?

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN: ,

PAIS: Francia

DURACIÓN: 105

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Festival Films

ESTRENO: 11 de Septiembre de 2015