CRÍTICA

The Propaganda Game

6

Por
26 de octubre de 2015

En 2003 el dibujante quebequés Guy Delisle pasó dos meses en Corea del Norte dirigiendo el proyecto de una empresa de animación canadiense. El resultado de su experiencia fue una joya del cómic, Pyongyang, que no sólo le consagró (con sus otros álbumes viajeros) como un maestro de la viñeta sino que se convirtió en uno de los mejores testimonios de un occidental en aquel país. Su interpretación de la realidad, íntima y humorística, se apoyaba en lo real hasta aclarar el misterio. Del “Daba hasta pena dejar allí a aquella gente al volver” de Delisle pasamos al “Mi misión es buscar la verdad” de Álvaro Longoria con The Propaganda Game, documentado informe, bien editado reportaje, otra vía de acercarse al enigma. El director de Hijos de las nubes (Goya en 2013) ha logrado pulsar de primera mano la vida cotidiana en la República Popular de Corea. Hasta donde le han dejado, pero con varios hallazgos, empezando por la prueba palmaria del control que sufre la población del país más secreto de la Tierra. Le siguen un buen puñado de testimonios ajustados que disparan en la doble dirección y nos abren los ojos ante el uso occidental de la parodia del sistema norcoreano. Ese cruce de propaganda, más que un juego, es una guerra que nos lleva hasta el mejor soldado: el español Alejandro Cao, funcionario al servicio del régimen, personaje que pide a gritos una película para él solo y con cuyo careo Longoria logra desbloquear las limitaciones de su propuesta; quizá no alcanza su ambicioso objetivo, pero a falta de confirmar la verdad, buena es la información bien contrastada.

Entre un buen Informe semanal y Español(es) por el mundo: Pyongyang.

SINOPSIS:

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 75 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Betta Pictures

ESTRENO: 30 de Octubre de 2015