CRÍTICA

The Night Watchman. La mina

6

Por
17 de julio de 2016

Acabáramos: Miguel Ángel Jiménez, el más tarkovskiano de los directores españoles, el cineasta que consiguió rodar (¡y estrenar!) películas como Ori y Chaika, con esa austeridad que raspa como la arpillera, vuelve a nosotros con una película de terror. O eso se supone, porque, si bien cambia el Asia Central por Pensilvania, La mina está menos pendiente de asustarnos que de exponer los temas predilectos de su autor: la miseria, el desarraigo y las familias desestructuradas. Así, Jiménez exhibe su talento cuando se trata de captar ambientes en descomposición (aquellos que frecuentarían la Pennsatucky de Orange Is the New Black, o los mejores clientes de Walter White), ayudado por la fotografía de Gorka Gómez Andreu. Pero patina con jump scares sin ritmo y con un clímax de circunstancias.

Un filme de terror donde el terror es lo menos importante.

SINOPSIS:

Después de pasar dos años en la cárcel por el abuso del alcohol y las drogas, Jack regresa a casa dispuesto a recuperar la confianza de su familia, especialmente la de su mujer Alma y su hijo Raymond. Su hermano mayor, Mike, le propone trabajar como vigilante nocturno en la vieja mina abandonada del pueblo.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 96 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: VerCine

ESTRENO: 29 de Julio de 2016