CRÍTICA

The Lovely Bones

8

Por
26 de febrero de 2010

Hacia el final de The Lovely Bones –que podría ser un remake de Camino dirigido por un Terry Gilliam subyugado por la artificiosa belleza de una rosa daliniana– su protagonista, Susie Salmon, descubre los cadáveres de sus predecesoras en una serie de lugares de desecho diseñados a imagen y semejanza de la laguna de los muertos de Las dos torres. Un momento en el que, tras el extremo, agotador, emocional y fascinante viaje recorrido, no cuesta imaginarse a un Peter Jackson en conflicto consigo mismo, como un desdoblado Gollum que, tras pasar demasiado tiempo en la Tierra Media, negocia con su perverso reverso reflejado en el agua entre lo que le pide la historia que cuenta –un drama intimista y bonito sobre el poder redentor del amor más allá de la muerte– y lo que le pide su alma de cineasta macarra y asilvestrado: dirigir su Heartdead (mi vecino ha desmembrado a tu hija). Y disculpen la salvajada.

Y es que el origen de este filme anómalo, excesivo, afectado y deslumbrante que inaugura un nuevo género, el melodrama new age, está en el (temerario) cruce de
dos ideas un tanto descabelladas.
Por un lado, la de adaptar un best-seller, Desde mi cielo, cuya licencia literaria –ese limbo desde el que la protagonista cuenta unos hechos brutales– no puede funcionar como una visualización literal. Por otro, que lo haga un tipo que, tras escalar el Everest y el Himalaya, quiere mantener un huevo sobre una cuchara sin hacer aspavientos. Es decir: el empeño del autor de las magnas El Señor de los Anillos y King Kong por dirigir una miniatura celestial a partir de materiales delicadísimos, casi inflamables, que conjugan un primer amor con un descuartizamiento infantil. Peter Jackson lo ha hecho matando moscas a cañonazos y zigzagueando por la finísima línea que separa lo cursi de lo tenebroso; lo realista de lo mágico; lo sentimental de lo terrorífico; y, en suma, lo sublime de lo ridículo. Entre el colorido cielo kitsch –a medio camino del aerosol futurista de pintor callejero y el spot de perfume y/o seguros Ocaso– y el febril retrato de un villano antológico (¡un Oscar para Stanley Tucci!), el cineasta se decanta por lo segundo.
La división, pues, está servida.

David Bernal

SINOPSIS:

En diciembre de 1973 la adolescente Susie Salmon es violada y asesinada por un vecino. Ella misma nos lo cuenta desde su cielo particular.

The Lovely Bones

DRAMA-FANTÁSTICA / NUEVA ZELANDA, RU, EE UU / 2009 / 135 MIN. / PARAMOUNT. DIRECTOR: PETER JACKSON ACTORES: RACHEL WEISZ, MARK WAHLBERG, SAOIRSE RONAN GUIÓN: ALICE SEBOLD, P. JACKSON FOTOGRAFÍA: ANDREW LESNIE MÚSICA: BRIAN ENO PRODUCCIÓN: CAROLYNNE CUNNINGHAM, P.JACKSON.

ESTRENO: 26 de Febrero de 2010

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