CRÍTICA

Sofia

7

Por
03 de febrero de 2019

En una de las escenas iniciales de Sofia, la joven protagonista examina la basura en busca de alguna caja en la que abandonar al bebé que acaba de tener horas antes. Ha roto aguas en plena comida familiar sin ni siquiera ser consciente de que estaba embarazada. Busca y rebusca, dispuesta a dejar atrás a la niña que sostiene en sus brazos y volver a casa como si nada de esto hubiera pasado, hasta que su prima la convence de que no lo haga. Cámara en mano y apostando por una aproximación casi de docuficción, como ya hiciera en su corto Jenna, Meryem Benm’Barek recoge en los ojos ojerosos de Sofia la contradictoria cultura marroquí.

La realizadora nos adentra en una Casablanca occidentalizada, de grandes avenidas, tranvías modernos y mujeres con falda, reflejo de un país, el suyo, dividido entre dos mundos: el que mira a Europa (representado en ese padre que está a punto de cerrar un fructífero negocio), pero también el que se aferra a sus creencias más arcaicas y donde dar a luz fuera del matrimonio tiene pena de prisión. Abruma la sensibilidad con la que Benm’Barek capta a su protagonista, casi sin necesidad de diálogos, optando por espiar sus gestos mientras la acompaña por hospitales, calabozos y chalets. Es en la mirada cansada de Sofia donde se reflejan los miedos, el odio o la impotencia de saberse mujer sin libertad. No hay gritos, solo ojos ensordecedores en este relato tan desgarrador como necesario.

La mirada triste de una joven a una Marruecos bipolar.

SINOPSIS:

Sofia, de 20 años, vive con sus padres en Casablanca. Después de negar el embarazo, se encuentra en la ilegalidad al dar luz a un bebé fuera del matrimonio. El hospital le da 24 horas para comunicarles la identidad del padre de la niña antes de alertar a las autoridades

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN:

PAIS: Marruecos

DURACIÓN: 79 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Segarra Films.

ESTRENO: 08 de Febrero de 2019