CRÍTICA

Sauvage

8

Por
10 de junio de 2019

Sauvage

Al definir la palabra “salvaje”, la RAE ofrece ocho acepciones, entre ellas “cruel o inhumano” y “ajeno a las normas sociales”. El diccionario jurídico de la misma institución, sin embargo, aporta otra que viene al caso de esta película: “Que vaga libre por la tierra, el aire o el agua”. O, en el caso del chapero (Félix Maritaud) protagonista de su historia, por los parques de Estrasburgo, lugares que le ofrecen tanto un modo de autodestrucción como una paradójica felicidad. Camille Vidal-Naquet se pasó tres años conversando con profesionales del sexo para preparar su debut largo, y eso se nota en algunas cosas. Para empezar, en su vistazo nada complaciente al estado de la cuestión gay y su aburguesamiento (compárense las experiencias del protagonista con un anciano solitario y con una pareja joven, bien situada y moderna). Y, para seguir, en cómo reconoce y ensalza la capacidad de sus personajes para la empatía pese a que estos se desenvuelven en ambientes que excluyen esa virtud por sistema, dado que en ellos la comunión de los cuerpos equivale a una transacción (o una competencia) económica. Gracias a esto, y a su ausencia de ínfulas, Sauvage se gana un lugar entre los descendientes de Pasolini, Fassbinder y Genet. Pero, a diferencia de la obra de esos tres maestros, puede reavivar en el espectador una cierta fe en la existencia de la bondad humana.

Al definir la palabra “salvaje”, la RAE ofrece ocho acepciones, entre ellas “cruel o inhumano” y “ajeno a las normas sociales”. El diccionario jurídico de la misma institución, sin embargo, aporta otra que viene al caso de esta película: “Que vaga libre por la tierra, el aire o el agua”. O, en el caso del chapero (Félix Maritaud) protagonista de su historia, por los parques de Estrasburgo, lugares que le ofrecen tanto un modo de autodestrucción como una paradójica felicidad.

Camille Vidal-Naquet se pasó tres años conversando con profesionales del sexo para preparar su debut largo, y eso se nota en algunas cosas. Para empezar, en su vistazo nada complaciente al estado de la cuestión gay y su aburguesamiento (compárense las experiencias del protagonista con un anciano solitario y con una pareja joven, bien situada y moderna). Y, para seguir, en cómo reconoce y ensalza la capacidad de sus personajes para la empatía pese a que estos se desenvuelven en ambientes que excluyen esa virtud por sistema, dado que en ellos la comunión de los cuerpos equivale a una transacción (o una competencia) económica. Gracias a esto, y a su ausencia de ínfulas, Sauvage se gana un lugar entre los descendientes de Pasolini, Fassbinder y Genet. Pero, a diferencia de la obra de esos tres maestros, puede reavivar en el espectador una cierta fe en la existencia de la bondad humana.

Humana y tristísima: no busques razones a la conducta de su protagonista.

SINOPSIS:

Léo (Félix Maritaud) es un joven chapero gay de 22 años. Los hombres van y vienen en su vida y él busca el cariño en los lugares menos esperados. Sin embargo, tampoco se deja querer por lo demás. Una dualidad en la que el joven convive en unas condiciones de vida pésima y que hacen que continúe adelante sin saber qué va a pasar en su futuro.

Sauvage

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 99 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Elamedia

ESTRENO: 14 de Junio de 2019

ETIQUETAS: