CRÍTICA

PJ Harvey: A dog called money

6

Por
04 de noviembre de 2019

Lo siento, pero aquí hay que ponerse viejuno: hace ya un cuarto de siglo, cuando Polly Jean Harvey publicó sus álbumes Dry y Rid of Me, mencionarla era invocar el lado más crudo de la música popular. Si el grunge prometía recuperar la autenticidad del rock y entregaba solo poses de machito envuelto en franela, aquella flaca de Dorset pasaba de promesas. Solo te daba con su furia y su resentimiento en todo el morro. Y tu volvías a por más. Y no te imaginabas que ella acabaría protagonizando una película como A Dog Called Money, porque, de haberlo imaginado, te habrías echado a llorar pensando en por qué todo tiene que irse al carajo.

El viaje de Harvey por zonas de marginación y conflicto (de Kosovo a Washington D. C., pasando por Afganistán) no recuerda, menos mal, a los teatrillos caritativos de un Bono o un Sting. Pero en él, y en esa grabación del álbum correspondiente escenificada como una instalación de arte contemporáneo, trasluce algo que jamás se habría asociado al nombre de su figura principal: el culto a la estrella de rock como figura inspirada. Si bien el filme captura momentos memorables y desgarradores, y si bien da gusto ver a la protagonista poniendo firmes (de forma educadísima: esto no es Let It Be) a bestias pardas como Mick Harvey, lo que resulta es una decepción capaz de mandar cualquier nostalgia a freír espárragos. Una decepción, eso sí, fácil de paliar: basta con escuchar Dress a volumen absurdo.

Sin falsa caridad, pero sin el desgarro habitual en su protagonista.

SINOPSIS:

Documental sobre la vida de la cantante británica PJ Harvey. Una recopilación del material que inspiró a la artista para convertirlo en canciones, gracias a un proceso creativo y su marca enigmática.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Reino Unido

DURACIÓN: 90 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Avalon

ESTRENO: 08 de Noviembre de 2019