CRÍTICA

Peace to Us in Our Dreams

7

Por
07 de mayo de 2016

“La felicidad es frágil como las alas de una mariposa y hay que tratarla con cuidado”, dice en cierto momento uno de los personajes de Peace to Us in Our Dreams. No es mala definición para la delicadeza con la que suele tratar Sharuna Bartas la composición de los elementos naturales en sus planos. Eso sí, por mucho cuidado que ponga el cineasta lituano en la captación de las gotas de lluvia, el paso del viento sobre la hierba o los microgestos de un rostro en primer plano, la felicidad siempre es algo que se escapa entre las manos a sus personajes.

El regreso de Bartas tras cinco años de silencio tiene la virtud de servir como una interesante evolución para sus seguidores a la vez que para los neófitos funciona de aclimatada puerta de entrada a una filmografía tan sugerente como exigente. Con marcada intención autobiográfica, Bartas se filma a sí mismo y a su hija yendo con su actual joven pareja a un retiro al campo donde el registro sensorial de la naturaleza circundante termina dando paso a intensos diálogos de raíz bergmaniana susurrados en claroscuro.

Una cabaña en el bosque para reflexionar sobre recuerdos, ausencias y traumas. Ya tendrás paz cuando duermas.

SINOPSIS:

Un día de verano. Un hombre, su hija y su compañera llegan a su casa de campo para pasar el fin de semana. La hija acaba de mudarse a casa de su padre en busca de su afecto. El hombre cansado de su vida no sabe dónde encontrar fuerzas para continuar. La mujer, violinista, se ve incapaz de elegir entre la música, el amor y su carrera. Aunque ambos se aman su relación es tensa, hasta tal punto que puede romperse en cualquier momento… A veces para comprenderse es necesario escuchar y observar a los demás. Debemos sentir el frío aliento de la muerte para volver a la vida.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Lituania

DURACIÓN: 107

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Paco Poch

ESTRENO: 06 de Mayo de 2016

ETIQUETAS:

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