CRÍTICA

Mi vida con Amanda

6

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27 de mayo de 2020

Varias secuencias de Mi vida con Amanda resumen la delicadeza y la gracia, ajena a cualquier lugar común cinematográfico, con la que Mikhaël Hers aborda su sexto largometraje. Una de ellas sucede poco después del atentado en el que el protagonista de la película y su sobrina, la Amanda del título, pierden respectivamente a su hermana y a su madre. Tras llegar 10 minutos tarde al parque en el que se disponían a hacer un picnic y encontrarse el césped lleno de cadáveres, la cámara muestra a David desorientado en la puerta de Urgencias de un hospital. Una mujer se acerca a pedirle prestado su teléfono móvil y, mientras llama, otra mujer que la acompaña, llena de sangre y cojeando de una pierna, se queda parada frente a David. Ambos se miran pero son incapaces de articular palabra sobre el infierno que acaban de presenciar.

Con el atentado de Bataclan en el punto de mira, Hers enfrenta a su personaje principal, un veinteañero de vida disoluta, con la necesidad de madurar y atravesar el duelo haciéndose cargo de su sobrina, lo que podría ser un interesante complemento al punto de vista de Verano 1993 sobre el mismo tema. Y, si bien la delicadeza del guion y de la fotografía contribuyen al esmerado resultado final, más allá de ese clímax en Wimbledon algo forzado, son las interpretaciones de Vincent Lacoste y la pequeña Isaure Multrier las que iluminan el filme con una emoción profunda

Vincent Lacoste e Isaure Multrier emocionan profundamente.

SINOPSIS:

David es un veinteañero parisino que vive su vida a base de pequeños trabajos, siempre soñando y enamorado de la joven Lena. Su vida cambiará de raíz cuando su hermana muera en un brutal atentado y él deba hacerse cargo de Amanda, su sobrina de siete años.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 107 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA:

ESTRENO: 29 de Mayo de 2020