CRÍTICA

Mi ‘perfecta’ hermana

6

Por
12 de junio de 2016

El tira y afloja entre esos hermanos que, queriéndose, no se aguantan: he ahí un misterio indescifrable para un hijo único. En Mi ‘perfecta’ hermana, Sanna Lenken toma esa premisa como fondo de un drama familiar cuyo combustible resulta tan dañino (en la vida real) como propenso, si es de ficción, a arrastrarnos a territorios de telefilme: la anorexia adolescente.

El resultado trae, en cierta medida, ecos de Fucking Amal, aquel minihit indie cosechado por Lukas Moodyson en 1998. Aunque le falte el tema gay de aquella cinta, Mi ‘perfecta’ hermana comparte con ella su tono iniciático, su naturalismo y, además, esa ambientación tan civilizada y tan sueca en la cual sus protagonistas encuentran asideros impensables en España.

No nos engañemos, eso sí: aunque aquí los psicólogos escolares tengan tiempo y recursos, las familias (en especial, esos padres siempre un lustro por detrás del crecimiento de sus hijos) son un engorro en cualquier latitud, y este dilema que enfrenta a Rebecka Josephson (muy graciosa) y la patinadora Amy Diamond (sobreactuando que da gusto) es uno del cual ellas sólo podrán salir por sí mismas, sorteando temas tan sombríos como el del chivatazo por el bien de la persona delatada. A partir de esto, la película de Lenken expone su trama sin juzgar a sus criaturas, pero también sin arrojar reflexiones nuevas sobre un asunto muy complejo.

Patinando (sobre hielo) en las fronteras del telefilme.

SINOPSIS:

La relación entre dos hermanas: la pequeña, Stella, admira ciegamente a su hermana mayor, Katja, hasta que descubre que ésta sufre un trastorno alimenticio. Las enfermedades de las dos irán separando a la familia.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: ,

GUIÓN:

PAIS: Suecia

DURACIÓN: 105 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Splendor

ESTRENO: 17 de Junio de 2016