CRÍTICA

Mayo de 1940

6

Por
29 de abril de 2016

Para su cuarto largo, Christian Carion (El caso Farewell, Feliz Navidad) ha encontrado un fantasmagórico aliado en la actualidad, que hace resonar con más fuerza y vergüenza el éxodo y destierro de perplejos ríos humanos. En este caso, tan europeos como los rudos franceses desplazados en los albores de la invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial, que el director (sabiendo bien de lo que habla) convierte en un microcosmos igual de errante y caleidoscópico que su propia película. El núcleo principal es el drama que vive un padre fugitivo y apátrida (conmovedor August Diehl) buscando a su hijo pequeño hasta debajo de las piedras, pero Carion añade capas sucesivas de epopeya on the road llevada en volandas por Ennio Morricone, shooter taquicárdico con acento escocés (estupendo Matthew Rhys), cruel entremés metacinéfilo con el único villano claro más un tratamiento documental que recuerda al mítico final de Senderos de gloria y, en fin, comedia rural y costumbrista –por encima del refranero título original y el recurrente chistecito hitleriano–, que por algo Céline calificó al instinto bélico como “burla inmensa, universal”. Y, la verdad, la mezcla cuaja y funciona, aunque sólo sea por un par de secuencias imborrables que miran al horror de frente o de soslayo, y por el sincero SOS a un valor que escasea: la empatía humanitaria sin fronteras ni toque de queda. 

Buen western de sentimientos con pinta de que sabrá envejecer.

SINOPSIS:

Mayo de 1940, en pleno hundimiento de Francia, cuando millones de personas se hicieron a la carretera, temerosas del avance del ejército alemán, se nos cuenta la historia de un alemán que ha escapado del nazismo y busca a su hijo, llevado por una maestra de un pueblo a la que lo había confiado.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: , ,

PAIS: Francia

DURACIÓN: 114 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Golem

ESTRENO: 06 de Mayo de 2016