CRÍTICA

Loving Vincent

7

Por
18 de diciembre de 2017

Resulta muy complicado no asombrarse con la sensualidad cromática de Vincent van Gogh, el holandés postimpresionista que inauguró (junto a otros y otras) el arte contemporáneo al romper con la idea de mímesis e inscribir su visión del mundo en el lienzo en blanco. En cierto modo, tiene lógica que la primera película de animación pintada al óleo y completamente a mano esté dedicada a él: en Loving Vincent el artificio en sí es una obra maestra y cuesta mucho no quedar hipnotizado con los trazos espesos y vibrantes de la película firmada por Dorota Kobiela y Hugh Welchman. Porque el cuadro que antes era estampa fija, aunque en lucha por salirse de los límites del marco (sucede mucho con las pinturas de Van Gogh, paisajes de colores en constante fuga), se transforma en Loving Vincent en un fluido que nos lleva de personaje a personaje, de obra en obra, camino a Auvers-sur-Oise con el fin de desentrañar un enigma en torno a la muerte del pintor. El resultado es, por una parte, un hito del continuo ir y venir de influencias entre pintura y cine, gracias en esta ocasión a la suma de rotoscopia, stop motion y pincel, que sobrepasa con creces el concepto del tableau vivant.

Por otro lado, sin embargo, tanta voluptuosidad no logra enmascarar la insistencia del trabajo por una trama detectivesca que hasta estorba. ¿Por qué insistir en ella y no en la trepidante belleza de Van Gogh?

'Loving Vincent' obra el milagro de insuflar vida al arte.

SINOPSIS:

Un año después de la muerte de Vincent Van Gogh, el cartero manda a su hijo a que vaya al pueblo del pintor para encontrar a su hermano y entregarle la carta que éste le escribió antes de morir. El joven acabará investigando sobre los últimos días de la vida del artista.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: , ,

DIRECTOR: ,

REPARTO:

GUIÓN: , ,

PAIS: Reino Unido, Polonia

DURACIÓN: 94 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Karma Films

ESTRENO: 12 de Enero de 2018