CRÍTICA

Los héroes de Gwangju

7

Por
29 de mayo de 2018

Aunque parezcan revestidas de una ligereza casi cordial, las comedias alrededor de hechos dramáticos del pasado reciente (lo que ahora se conoce como Memoria Histórica) tienen un plus de dificultad añadido: reírse de, con o contra (úsese la preposición que se prefiera) un recuerdo político es territorio minado. Huérfanos de este tipo de filmes en el cine español, al margen del toque berlanguiano, que es otra cosa, y de algún experimento feliz como el Negociador de Cobeaga, asistimos a este tour de force de Song Kang-ho, una suerte de Ricardo Darín del cine coreano, que encarna a este taxista que es más de Besson que de Scorsese, pero que también tira (o más bien le tiran) con bala.

Los sucesos de la ciudad coreana de Gwangju, donde en 1980 el ejército mató a decenas de personas que se manifestaban contra la dictadura de Chun Doo-hwan, logran convulsionar la mirada de un tipo adocenado y pusilánime que descubre la realidad de un país de la mano de un corresponsal extranjero (Kretschman), casi con el mismo pasmo que muchos espectadores descubrirán el pasado (no solo hubo Transición aquí) de un país que hoy es sinónimo de progreso. La mirada sobre esa parte de la población que miró hacia otro lado es el contrapunto a la cara amable de una propuesta basada en hechos reales donde también luce la acción, especialidad del director, en escenas de revuelta dignas del mejor cine bélico. 

Más Besson que Scorsese, un 'Taxi Driver' coreano rescata el pasado.

SINOPSIS:

Película basada en hechos reales sobre Kim Man-seob, un taxista de Seúl que ayuda a un periodista alemán, Jürgen Hinzpeter, a cubrir el Levantamiento de Democratización de Gwanju en 1980.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Corea del Sur

DURACIÓN: 137 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Cinemaran

ESTRENO: 08 de Junio de 2018