CRÍTICA

Los hambrientos

7

Por
19 de marzo de 2018

De entre la sobredosis zombie que nos dejan estos 50 años de homenajes a La noche de los muertos vivientes se ha salvado, bajo los rescoldos de nueve temporadas de The Walking Dead, y en un búnker quebequés del cine canadiense, esta pieza honesta y naturalista, más cerca del espíritu granjero de George A. Romero que del furor por los bates de béisbol de la serie que ha evidenciado el poder mediático de la plaga. La dualidad campo-ciudad se abre camino en una película que no vacila en hacer hincapié en el poder de la naturaleza, visual y atmosférica (recuerda a El incidente de Shyamalan), pero que da un paso más gracias a un sentido de la puesta en escena muy devoto del estatismo evocador de las sillas, casi convertidas en monumentos al statu quo entre bandos.

Además de esta especie de reivindicación de un diálogo imposible, el filme sostiene un humor profundo y bien imbricado que a veces se suelta la melena hasta los gags de Zombieland o Zombies Party. Por supuesto, caben interpretaciones sobre los paralelismos coyunturales: Robin Aubert nos anima a apostar sobre si los contagiados estarían a favor o en contra del hype del primer ministro Trudeau Jr.; y ofrece un legado: los chistes de médicos son un arma muy poderosa que dejar a la humanidad en caso de apocalipsis (y empacho) zombie.

Retorno al origen, humor y muchas sillas contra la sobredosis zombie.

SINOPSIS:

Los supervivientes de un apocalipsis zombie unen fuerzas para enfrentarse a los no muertos hambrientos y salir de su pequeña población en el bosque y protegerse en la gran ciudad. Pero pierden la esperanza cuando se enteran de lo que ha ocurrido en otras ciudades.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Canadá

DURACIÓN: 100 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: La Aventura Audiovisual

ESTRENO: 13 de Abril de 2018