CRÍTICA

Los ángeles de Charlie

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Por
02 de diciembre de 2019

En una escena de Los ángeles de Charlie (2019), Kristen Stewart y una niña sin identificar escenifican un pequeño duelo de muecas a bordo de un ferry que cruza el Bósforo. Y, sintiéndolo mucho por la guionista y directora Elizabeth Banks, ese momento (¿improvisado?) se cuenta entre los pocos momentos de este remake-secuela-relanzamiento en el que realmente se aprecia algo de espontaneidad, de diversión o de sorpresa. En su intento de darle nuevos bríos a la franquicia apartando el kitsch y sustituyéndolo por acción empoderada, el filme de Banks acaba renunciando a aquello que la hacía única y entrañable.

Como fenómeno pop, Los ángeles de Charlie plantea paradojas que un crítico tiene que coger con pinzas, por lo contradictorias y lo espinosas. La serie original de 1976 fue denostada en su momento por su regodeo en las curvas de sus protagonistas (palabra de Farrah Fawcett: “No habríamos llegado al número uno de audiencia si hubiéramos llevado sujetador”), pero se gana nuevas fans en cada generación precisamente por ironizar sobre ello con gracia y estilo. En cuanto a las dos películas impulsadas por Drew Barrymore, siguen siendo una fuente de gags, tortazos y momentazos over the top que se recuerdan con cariño por elevar el factor petardo del original sin dejar por ello de funcionar como filmes de acción. Y si no recuerdas la serie estrenada en 2011, no te preocupes: es como si se la hubiese tragado la tierra (y con razón).

Enfrentada a estos precedentes, Banks ha querido tirar por el camino de en medio: su visión de Los ángeles de Charlie aspira a centrarse en la acción y la intriga, dejando el humor a un lado pero sin eliminarlo del todo, lo cual plantea dos problemas gordos. Para empezar, el estilo de la directora es más funcional que inventivo, lo cual le vino muy bien en Dando la nota: aún más alto pero que aquí no basta para darle sal y pimienta a las persecuciones y los tiroteos. Por otra parte, cuando toca hacer concesiones al lado jocoso de la saga, fallan tanto las protagonistas (ni Stewart como camaleón imprevisible, ni la artista marcial de Ella Balinska ni Naomi Scott como recién llegada tienen fuerza cómica) como una puesta en escena que no sabe subrayar las risas. Claro que si el filme espera que dichas risas nazcan a partir de personajes como el de Luis Gerardo Méndez (una mezcla de gay best friend de telecomedia y naturópata fan de Gwyneth Paltrow), aviados estamos.

Tal vez Elizabeth Banks tenga razón cuando aprecia cierto machismo en la recepción de su película: el público que arruga la nariz ante un filme con heroínas repartiendo estopa sigue siendo legión. Pero eso no excusa el flaco favor que Los ángeles de Charlie le hace a sus predecesoras. Por resumir, la distancia que media entre este filme y los originales en cine y TV es la misma que la que separa al Independent Women Pt. 1 de Destiny’s Child y esa Don’t Call Me Angel tan formulaica de Miley, Lana y Ariana. Para gustos están los colores, pero este crítico sabe qué canción le hace bailar.

Las heroínas de Elizabeth Banks vuelan a baja altitud.

SINOPSIS:

Regreso del mítico grupo de agentes femeninas. Los Ángeles de Charlie han expandido su dominio internacionalmente con las mujeres más valientes, listas y mejor entrenadas de todo el planeta. Algunos de los equipos de Los Ángeles son guiados por otros Bosleys para conseguir cumplir con éxito algunas de las misiones más complicadas. Un joven ingeniero de sistemas alertará al grupo de la creación de una peligrosa tecnología, que pone en riesgo a todo el mundo, por lo que ellas deberán de enfrentarse a todos los peligros para salvar a todos.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN: 118 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Sony Pictures España

ESTRENO: 05 de Diciembre de 2019