CRÍTICA

Llueven vacas

6

Por
06 de noviembre de 2017

“Eres molesta sin llegar a ser pesada. Eso es bueno”, le dice Fernando a Margarita en Llueven vacas. El filme muestra a una pareja que lleva al extremo un peligroso juego en el que él impone y modifica la realidad, mientras ella acata. Películas españolas como Te doy mis ojos o Solo mía ya han llevado al cine el retrato más crudo y sobrecogedor de la violencia machista. Aunque la original propuesta de Fran Arráez, basada en el libro de Carlos Be, es mucho más arriesgada en su forma y ejecución que sus predecesoras, resulta igual de efectiva.

Planos fijos, efectos sonoros mínimos, un único escenario… El director se desprende de cualquier artificio o distracción para, a través de una puesta en escena teatral, centrar la atención del espectador en unos diálogos silenciosamente atronadores (“Por un día que te arrastres no te va a pasar nada”). Así, en un entorno casi claustrofóbico, nos obliga a mirar a los ojos al ‘malo de la película’, la maquinaría del maltrato, fase por fase: la manipulación, la distorsión de la realidad (la protagonista termina creyendo que no tiene madre o que no puede andar, una genial alegoría de la influencia que ejerce su verdugo), los insultos, el aislamiento, la dependencia, el miedo y la violencia física. Todo ello a través de 12 actores en la piel de estos dos personajes,
recordándonos que cualquiera podría ser Margarita o Fernando. El filme deviene en un metafórico y poderoso llamamiento contra esta enfermedad
social que se reproduce una y otra vez.

Metáfora sobrecogedoramente necesaria de la violencia machista.

SINOPSIS:

Fernando y Margarita son pareja. Él pide y pide, ella cumple y cumple. La pareja está interpretada por distintos actores y actrices a lo largo del filme.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 75 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Begin Again Films

ESTRENO: 08 de Diciembre de 2017