CRÍTICA

La reconquista

8

Por
27 de septiembre de 2016

Al final de la película morimos, podría decir un cartel al comienzo de La reconquista. Una película mortecina, que acaba con un principio, como la Arcadia en flor, que diría el bardo Berrio. La nueva película de Jonás Trueba deja un sabor raro en la boca, como alguien querido que se va o como un beso infiel. Es una peli de principios contada a través de finales, una historia escrita en pasado que mira irremediablemente al futuro, un cuento de invierno con ascendente en verano, la crónica de una noche convertida de pronto en madrugada.

Manuela y Olmo se reencuentran en la cima de unas escaleras en zig-zag. De fondo, los jardines de Las Vistillas y ese Madrid que al pequeño de los Trueba le gusta tanto fotografiar, los aledaños del Palacio Real en los que Todas las canciones hablan de mí acababa sin final. Son Itsaso Arana y Francesco Carril, actores ilusos capaces de hablar, beber y bailar –ojo a esto– como si la película fuese la vida misma. Una pareja que hace 15 años escribió una carta conjeturando cómo serían hoy. Ella, demasiado adelantada entonces, se ha perdido. Él, dañado por el abandono de ella, es la perfecta resulta de cómo los amores pasados nos convierten en otras personas. Y, por la mañana, tras la noche violeta, el presente.

Al presente llega Francesco Carril en motocicleta. Como en una ci-fi de bajo presupuesto, casera, el protagonista de La recon- quista deja atrás el pasado, y hasta el futuro que nunca será, y, en un corte insólito, a golpe de cuchillo, aparca en la plaza de las Comendadoras subiendo las escaleras de su casa hacia otra película. No es una elipsis a lo Hansen-Løve, esa corriente de tiempo, o tal vez sí, quizás sea una elipsis figurada, ¿filosófica? Un personaje que viaja mentalmente por su vida sin que en pantalla apenas pasen las horas. Por Dios, que alguien le ponga un nombre a esto.

Entra en escena Aura Garrido, experta viajera temporal que en Los ilusos se acostaba siendo niña y aquí se despierta hecha mujer sabia. Madura, reflexiva, templada, psiquiatra, es Clara, la novia de Olmo, su presente, otra historia. Y diciendo una frase para enmarcar, más o menos que por qué nos empeñamos en estar enfermos, a lo Thomas Mann, mata la película otra vez, amortaja a su protagonista en el lecho nupcial y el espectador se revuelve de nuevo en su butaca agrandando el abismo entre la película que el querría que fuese y la que, sin embargo, es.

Al final, el pasado. Un amor de juventud. Los protagonistas Manuela y Olmo de adolescentes. La Casa de Campo en los 90. Los gritos de las montañas rusas. Los pinos, el calor y las papeleras verdes. Un pasado de palabras en el que los primerizos Candela Recio y Pablo Hoyos se llaman todas las tardes al salir del cole, se enamoran, se escriben con papel y boli y, de una forma estúpida, por arbitraria, se cambian la vida para siempre. La reconquista, una película como Lázaro que muere y resucita, una historia de sentimientos para ser pensada, un relato de nostalgia que mira más al futuro que al pasado, que es más swing que jazz. No es una película triste por mucho que hable de lo que dejamos atrás, ni en blanco y negro como Los ilusos, ni huida hacia delante como Los exiliados románticos. Es una despedida alegre de estas películas y de una etapa de la vida. Porque todo lo que tiene un final, salvo la muerte, vuelve a empezar.

Francesco Carril e Itsaso Arana, actores ilusos capaces de hablar, beber y bailar –ojo a esto– como si la película fuese la vida misma.

SINOPSIS:

Manuela (Itsaso Arana) y Olmo (Francesco Carril) se reencuentran en un futuro que se habían prometido quince años antes, cuando eran adolescentes y vivieron su primer amor. A partir de esta premisa romántica, 'La Reconquista' es una película en busca del tiempo; o sobre la conciencia del tiempo: del tiempo perdido y del recuperado; sobre lo que recordamos de nosotros mismos y lo que no; sobre las palabras, los gestos y los sentimientos a los que seguimos guardando fidelidad, porque nos definen y nos interpelan en el presente, el pasado y el futuro.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 108 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Cinebinario

ESTRENO: 30 de Septiembre de 2016