CRÍTICA

La profesora de parvulario

8

Por
22 de junio de 2015

“Ser un poeta en nuestro mundo es ir contra la naturaleza del mundo”. Las pesimistas palabras de la maestra del segundo largometraje de Nadav Lapid resuenan más que cualquiera de los poemas inéditos que Yoav, uno de sus alumnos de 5 años, recita con involuntaria inspiración e insólita densidad lírica para su corta edad. La profesora de parvulario podría haberse centrado en los misterios del genio artístico (¿nace o se hace?) o en su proceso de cultivo y explotación dentro de la sociedad moderna (tanto su niñera como la docente, aplicada poetisa amateur, hacen pasar por propia la poesía de Yoav en varias ocasiones), pero el cineasta más brillante que ha surgido en el cine israelí durante los últimos años ya demostró con Policía en Israel (2011) que no es un narrador de obviedades, sino de equilibrios ambiguos y precarios. El enigma no está en el prodigio inconsciente de Yoav, sino en su efecto sobre los mediocres que se dejan la piel y nunca rozarán siquiera su nivel. Esta reinterpretación de la dinámica Mozart-Salieri se hace carne sobre los matices de la protagonista Sarit Larry. Lapid la persigue con una cámara tenaz que flota dentro de la elegante puesta en escena sobre la que expone el enrarecimiento progresivo de su relación con el menor. Con cada pincelada, el filme se convierte en una nueva investigación sobre la violencia: la del choque entre el mundo y el arte. ¿No hay reacción más sincera ante el arte puro que la obsesión?

“Ser un poeta en nuestro mundo es ir contra la naturaleza del mundo”. Las pesimistas palabras de la maestra del segundo largometraje de Nadav Lapid resuenan más que cualquiera de los poemas inéditos que Yoav, uno de sus alumnos de 5 años, recita con involuntaria inspiración e insólita densidad lírica para su corta edad. La profesora de parvulario podría haberse centrado en los misterios del genio artístico (¿nace o se hace?) o en su proceso de cultivo y explotación dentro de la sociedad moderna (tanto su niñera como la docente, aplicada poetisa amateur, hacen pasar por propia la poesía de Yoav en varias ocasiones), pero el cineasta más brillante que ha surgido en el cine israelí durante los últimos años ya demostró con Policía en Israel (2011) que no es un narrador de obviedades, sino de equilibrios ambiguos y precarios.

El enigma no está en el prodigio inconsciente de Yoav, sino en su efecto sobre los mediocres que se dejan la piel y nunca rozarán siquiera su nivel. Esta reinterpretación de la dinámica Mozart-Salieri se hace carne sobre los matices de la protagonista Sarit Larry. Lapid la persigue con una cámara tenaz que flota dentro de la elegante puesta en escena sobre la que expone el enrarecimiento progresivo de su relación con el menor. Con cada pincelada, el filme se convierte en una nueva investigación sobre la violencia: la del choque entre el mundo y el arte. ¿No hay reacción más sincera ante el arte puro que la obsesión?

Mozart y Salieri en el jardín de infancia.

SINOPSIS:

Nina es una profesora de parvulario con amor a la poesía, a la que se dedica de forma amateur. Un día descubre que un alumno suyo de 5 años tiene un don poeta extraordinario. Será entonces cuando Nina establece una conexión especial con el niño y tratará de proteger su talento a pesar de lo que opinen los demás.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS:

DURACIÓN: NA

EDAD RECOMENDADA: PC

DISTRIBUIDORA: GOOD FILMS

ESTRENO: 26 de Junio de 2015

ETIQUETAS:

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