CRÍTICA

La madre

7

Por
12 de octubre de 2016

El abandono y la falta de afecto ya estaban presentes en la anterior película de Alberto Morais, Los chicos del puerto (2013), pero es probable que no haya amargura más profunda que la que provoca la ausencia de una madre. Ella, interpretada por Laia Marull, posee el honor de titular el cuarto trabajo del vallisoletano, pero el verdadero protagonista es el hijo
a la deriva, Miguel, huyendo y buscando al mismo tiempo, que con tanta hondura encarna Javier Mendo. Como buena parte de los niños desheredados que el cine ha hecho protagonistas, desde los chavales olvidados de Luis Buñuel a los adolescentes del Pasolini de Accattone, a Miguel lo conocemos en la calle y, desde el minuto uno, lo seguimos dando vueltas de una localidad a otra intentando encontrar no ya su lugar en el mundo, al menos un espacio de descanso. Es un pequeño animal herido incapaz de resignarse ante un presente repleto de agravios, y aunque, en paralelo a los relatos de tipo social más intensos, jamás nos apartamos de su camino, Morais encuentra en su cuarto largometraje la distancia exacta para no cargar de drama la ya apesadumbrada historia de su joven renegado. No obstante, apenas hay concesiones en un filme que, pese a ser un retrato íntimo, aparece también como un panorama de la degradación de un país conformado por desamparados, familias que no están, supervivientes y niños al borde de la emergencia social.

Thriller moral y drama árido: el cine social del siglo XXI.

SINOPSIS:

Miguel es un chico de 14 años vigilado por los servicios sociales. Su madre, sin trabajo y con una vida personal inestable, es incapaz de ocuparse de él. Por eso le obliga a buscar refugio en casa de Bogdan, un rumano ex amante de ella que vive en una localidad cercana. Todo se precipita cuando la madre desaparece súbitamente.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: , ,

PAIS: España, Francia, Rumanía

DURACIÓN: 89 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Syldavia Cinema

ESTRENO: 28 de Octubre de 2016