CRÍTICA

La fiesta de despedida

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Por
13 de abril de 2015

“Los viejos son el futuro”, cantan Hidrogenesse en su último disco. Y, aun así, a menudo se les trata más como a niños de teta, sin conciencia ni decisión. La falta de respeto suele alcanzar su nivel máximo hacia el final de sus vidas cuando son más débiles para oponerse a las decisiones de sus familiares.

Ocurre así que olvidamos que tan fundamental como el derecho a vivir es el derecho a morir, si es que acaso, como decía Albert Camus, no es ésa la única pregunta que podemos hacernos en toda nuestra existencia. Sobre el derecho a decidir cuándo nos largamos de esta perra vida va La fiesta de despedida, una apología de la eutanasia en un país como Israel que, por moralinas religiosas, la tiene prohibida. Una panda de abueletes decide hacer el favor de su vida a sus compañeros de residencia. El planteamiento humorístico y las magníficas interpretaciones sustentan una realización, por lo demás, convencional, lo cual no significa que no sea emotiva. Se llora, y se llora a gusto, no sólo de pena sino también de risa, poniendo miles de nudos de por medio con esos mares adentros que nos son más conocidos. ¡Malditos abuelos! Dinamitan la seguridad social acumulando jarabes para la tos y, ahora, nuestro sentido del humor. Lo dicho: son el futuro.

P.D.: Cuando me ingresen en una residencia, que sea en una israelí: su lujo no tiene nada que envidiar a los áticos de algunos políticos patrios.

Un canto a la vida en forma de réquiem.

SINOPSIS:

En una residencia de ancianos de Jerusalén, un grupo de amigos construye una máquina para practicar la eutanasia con el fin de ayudar a un amigo enfermo terminal. Pero cuando se extienden los rumores sobre la máquina, otros ancianos les pedirán ayuda, lo que les plantea un dilema emocional y los implica en una aventura disparatada.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR: ,

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Israel

DURACIÓN: 95

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Caramel Films

ESTRENO: 17 de Abril de 2015