CRÍTICA

La cura de Yalom

7

Por
30 de julio de 2015

No hay tal cura. Y la terapia no es propiamente para nosotros, espectadores, que escuchamos a Irvin D. Yalom, eminencia de la psiquiatría, con un ojo puesto en la cinegenia reciente de Bogdanovich con Lorraine Bracco en Los Soprano o de Diane Wiest con Gabriel Byrne en En terapia. Aun así, el mérito de la documentalista (inédita en España) Sabine Gisiger está en reciclar la parte de moda pasajera del actual furor por la psicología para ofrecernos una terapia del terapeuta que se basa menos en los eslóganes (Conócete a ti mismo) que en una forma de análisis del comportamiento humano mucho más acorde con los usos del cine: Yalom es un buen narrador de historias a través de la suya propia. Su autoayuda quizá no consuela, pero ofrece aire para sumergirnos un rato en una ciencia (demasiado) humana.

Una autobiografía como terapia. Sin parábolas ni coelhismos.

SINOPSIS:

Irvin Yalom es profesor emérito de psiquiatría en la Universidad de Standford y ha sido autor de numerosas novelas de educación que han llegado a ser best-sellers. La película sigue a Yalom a lo largo de su día a día en el papel de marido, padre y como psicoterapeuta. Irvin Yalom reclama de una terapia existencial, que nos ilumina sobre nuestras dudas, miedos y la relación con la muerte y el sentido que tiene la vida para el ser humano. Son preguntas íntimas, personales y a la vez universales que nos guían a establecer una relación sólida con el paciente, a la vez que obtiene felicidad.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: ,

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 77

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Surtsey Films

ESTRENO: 31 de Julio de 2015