CRÍTICA

La cabeza alta

5

Por
10 de septiembre de 2015

Aún resopla el “sonido de viento” con que la crítica (sobre todo española) crucificó a esta película en el pistoletazo de salida del último Cannes. Seguramente no fuese para tanto, aunque ya se sabe que, en algunas plazas y mansiones, el amor/odio hispanofrancés se suele magnificar recíprocamente. Lo que sí parece claro es que el último largometraje de Emmanuelle Bercot no estaba a la altura de tan magna cita, aunque sí de las últimas entregas de su filmografía: la charcutera Los infieles y la aceitunera El viaje de Bettie, cinta a la mayor gloria de una Catherine Deneuve que, últimamente, no pega ni con cola en casi ningún sitio (recuérdese la corrala de En un patio de París).
Aquí, sin ir más lejos, aporta su efigie, en ocasiones extrañamente parecida a la de Carmina Barrios, al personaje de una jueza-instructora de menores que tiene que lidiar con un adolescente rebelde más o menos sin causa -aunque con madre dimisionaria- a lo largo de una década tan interminable como el metraje del propio filme. Los clichés del drama correccional y de la carcoma social abanderada por los Dardenne se dan cita en una obra repetitiva, sin mucho fuelle y por momentos antipática e irritante, no solo para el contribuyente galo (¿cómo se puede enamorar perdidamente una chica “normal” de un tarado que prácticamente acaba de violarla?). Aunque al final el protagonista casi mire de reojo a la cámara, ni rastro del golpe número 401.

Aún resopla el “sonido de viento” con que la crítica (sobre todo española) crucificó a esta película en el pistoletazo de salida del último Cannes. Seguramente no fuese para tanto, aunque ya se sabe que, en algunas plazas y mansiones, el amor/odio hispanofrancés se suele magnificar recíprocamente. Lo que sí parece claro es que el último largometraje de Emmanuelle Bercot no estaba a la altura de tan magna cita, aunque sí de las últimas entregas de su filmografía: la charcutera Los infieles y la aceitunera El viaje de Bettie, cinta a la mayor gloria de una Catherine Deneuve que, últimamente, no pega ni con cola en casi ningún sitio (recuérdese la corrala de En un patio de París).
Aquí, sin ir más lejos, aporta su efigie, en ocasiones extrañamente parecida a la de Carmina Barrios, al personaje de una jueza-instructora de menores que tiene que lidiar con un adolescente rebelde más o menos sin causa -aunque con madre dimisionaria- a lo largo de una década tan interminable como el metraje del propio filme. Los clichés del drama correccional y de la carcoma social abanderada por los Dardenne se dan cita en una obra repetitiva, sin mucho fuelle y por momentos antipática e irritante, no solo para el contribuyente galo (¿cómo se puede enamorar perdidamente una chica “normal” de un tarado que prácticamente acaba de violarla?). Aunque al final el protagonista casi mire de reojo a la cámara, ni rastro del golpe número 401.

Demasiado ruido y furia para una moraleja universal: no sobran hijos sino padres.

SINOPSIS:

Tras ser abandonado por su madre, el joven Malony lleva desde que tenía 6 años entrando y saliendo del juzgado de menores. El matrimonio formado por Florence, instructora de menores a punto de jubilarse, y Yann, maestro que también tuvo una infancia difícil, adoptará al chico, de 15 años, para reformar su comportamiento. Por ello, Malony es enviado a un estricto centro educativo, donde conoce a Tess, una chica muy especial que le ofrcerá razones para cambiar.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , , , , , ,

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 120

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Vértigo Films

ESTRENO: 18 de Septiembre de 2015

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