CRÍTICA

Juegos de familia

6

Por
26 de septiembre de 2016

Todo lo contrario que la triple Sophia Loren de Ayer, hoy y mañana, como le acusa su desnortado esposo, el personaje de Vicky Peña es una mujer de una pieza en el tercer largometraje dirigido por Belén Macías (tras El patio de mi cárcel y Marsella, el primero en el que no escribe el guión), una comedia sentimental, ligera pero serena. Dama libre, madre ignorada, Peña es la piedra de toque, el metrónomo para el ritmo relajado de una película que no escapa de los tópicos, pero que los enfrenta con dignidad y un reparto en armonía.

Enredo tranquilo, de una calma chicha mediterránea que acaba meciendo sus carencias, un ya casi olvidado Juanjo Puigcorbé (hoy en las lides políticas soberanistas de ERC) se reivindica, más comedido que nunca, como hombre cansado, padre, yerno, marido y empresario fracasado entre los juguetes de la ensombrecida empresa de su suegro: su absurda relación con el amante de su mujer (Antonio Valero, otro buen actor alejado del cine) pone el contrapunto loco a un soleado cruce de vicisitudes amorosas con el riesgo de un cierre de fábrica de fondo. Película desacomplejada, entre simple y honesta, de bar recurrente donde ahogar penas, llena de clichés generacionales por resolver (y ahí descolla el abuelo interpretado por Juli Mira, un maestro, todo presencia, todo voz propia), Macías sabe manejarse entre silencios, querellas familiares por resolver que acaban dando sabor a una paella de desagravios.

Los enredos de una saga juguetera, resueltos mediterráneamente.

SINOPSIS:

Un marido intenta recuperar a su mujer haciéndose amigo de su amante para intentar entender qué le ha pasado a su matrimonio.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 93 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Mosaico Filmes

ESTRENO: 30 de Septiembre de 2016